Romario en Holanda. Foto: Boom/Orange Pictures/Alamy
Romário volvió a ser el centro de atención en Holanda después de renunciar a viajar a Eindhoven para un evento en su honor. La repentina ausencia, atribuida a problemas de salud, provocó una fuerte reacción entre exjugadores y comentaristas locales. Aunque el exdelantero sigue siendo reconocido como uno de los mayores talentos de la historia reciente del fútbol, episodios como este reavivan debates sobre su actitud fuera del campo.
La ausencia de último minuto frustra al PSV
El encuentro estaba previsto para celebrar el lanzamiento de un libro sobre los años de Romário en el PSV, periodo en el que el brasileño dejó su huella entre 1988 y 1993. Las expectativas eran altas: el club preparó una agenda especial que incluyó entrevistas, la presencia de excompañeros e incluso una ceremonia para convertirlo en ciudadano honorario de Eindhoven. La confirmación de la ausencia llegó poco antes del embarque, lo que dejó a todos los involucrados sin margen de reorganización.
El libro, escrito por Frans van den Nieuwenhof, reúne relatos nunca antes vistos de la época de Romário en el fútbol holandés. Hay historias detrás de escena del vestuario, historias detrás de escena y detalles de su contrato, contenidos que despertaron una enorme curiosidad entre los fanáticos y ex directivos. La publicación se dará a conocer con normalidad, pero sin la presencia del protagonista.
Duras críticas de Johan Derksen
Entre las reacciones más mordaces está la de Johan Derksen, exjugador y figura muy conocida en los medios deportivos holandeses. En el programa Vandaag Inside, lamentó la postura de Romário y fue directo al cuestionar la confiabilidad del brasileño en los compromisos públicos. Para Derksen, episodios como este no hacen más que reforzar una imagen construida a lo largo de los años. “Era un gran jugador de fútbol, pero inútil a la hora de cumplir sus compromisos”, afirmó.
El comentarista destacó que la justificación médica fue presentada demasiado tarde, lo que, a su juicio, no se corresponde con la relevancia del hecho.
La frustración cobra aún más peso porque la última visita de Romário al PSV, en 2022, había estado marcada por las celebraciones. En su momento, el exdelantero fue homenajeado en el Paseo de la Fama del club y participó en reuniones con aficionados y directivos. La cálida acogida creó la sensación de que el vínculo emocional entre el ídolo y la institución seguiría fortaleciéndose.
Esta vez, sin embargo, el incumplimiento del protocolo fue recibido como negligencia. El público holandés esperaba revivir recuerdos y reconocer el impacto de Romário en la historia del club. La ausencia de última hora acabó convirtiendo una fiesta prevista desde hacía meses en un episodio marcado por la decepción.
Imagen marcada por el contraste entre talento y postura
Para Derksen y otros críticos, el episodio refuerza un patrón que ha seguido la trayectoria del brasileño desde sus días como deportista. Se le sigue viendo como un talento singular, capaz de decidir partidos con mínimos toques, pero también como alguien impredecible y resistente a compromisos fuera del fútbol.
Recientemente, Abuda también recordó las polémicas de Romário. El jugador comentó la rivalidad del bajito con Edmundo en la época del Vasco.








