Fernando Diniz lamentó la derrota ante Corinthians (Foto: Thiago Ribeiro/AGIF)
Fernando Diniz no intentó suavizar el momento del Vasco tras la derrota por 1-0 ante el Bahía, en São Januário. Abucheado al final del partido, el técnico reconoció el descontento de la afición y afirmó que comprende las protestas. El resultado mantuvo al club en el puesto 18 del Campeonato Brasileño, con sólo un punto en tres jornadas.
En la rueda de prensa, el técnico se responsabilizó del desempeño y afirmó que el ambiente de carga es parte del fútbol. Esto se debe a que para él los fanáticos reaccionan proporcionalmente a lo que ven en el campo.
“Los fans realmente tienen que abuchear”
Al inicio del análisis, Diniz comentó las manifestaciones provenientes de las gradas. El comandante Cruz-Maltino trató la hostilidad como algo natural ante la secuencia negativa.
“La hostilidad de la afición es normal. El equipo no gana, la afición tiene que abuchear mucho, no hay ningún problema con eso”, declaró.
Con dos derrotas y un empate, el Vasco aún no ha ganado en la competición. Por lo tanto, el equipo sólo tiene un punto y ocupa la zona de descenso. La actuación aumenta la presión sobre la plantilla y el cuerpo técnico en el inicio del campeonato.
El técnico habla de “frustración total”
Diniz fue más allá al describir las sensaciones tras el pitido final. Destacó que el equipo produjo lo suficiente para salir con la victoria, pero nuevamente no logró concretar.
“La sensación es de frustración total. El aficionado tiene que estar enfadado y molesto. Tiene que haber alguien a quien maldecir, y el entrenador es el máximo responsable cuando el equipo no gana”, afirmó.
Luego reforzó que acepta ser el principal blanco de las críticas. “Si hay alguien a quien abuchear, soy yo y estoy aquí para apoyarlo”, añadió.
El técnico también citó números del partido para argumentar que el Vasco creó más oportunidades. Según él, Bahía remató siete veces, mientras que el equipo de Río pateó 20. Además, el equipo entró en el último tercio del campo 51 veces, pero no logró transformar el volumen en goles.
Gol de una jugada improvisada
El único gol del partido llegó en un saque de esquina. Everton Ribeiro levantó el balón en el área y Luciano Juba apareció libre para marcar. Diniz afirmó que la medida no estaba en el radar del comité técnico.
“El equipo tiene que poder convertir y hoy no es así. Bahía no tuvo grandes ocasiones. No logramos sacar el córner, ellos hicieron una jugada ensayada”, analizó.
Posteriormente, detalló su percepción sobre la medida. “En ese momento, de manera un poco improvisada, no fue una jugada planeada por nosotros, por Bahía. No habían hecho esa jugada en los últimos diez partidos. Por lo que escuchamos, el Everton estuvo de acuerdo en ese momento. Metió el balón y el chico tuvo la suerte de marcar el gol”, concluyó.
Con una presión cada vez mayor en la grada y unos resultados por debajo de lo esperado, el Vasco intenta reaccionar en las próximas jornadas para salir del último puesto de la tabla. Mientras tanto, Diniz asume la responsabilidad e intenta ajustar el equipo para transformar el rendimiento en puntos.








