Liverpool 3 – 0 Brighton: Jugador del Partido de la Copa FA
Hay momentos en una temporada en los que un fichaje deja de ser el suplente y pasa a ser el poseedor de la camiseta. Contra Brighton, Milos Kerkez realizó una de esas actuaciones.
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Reemplazar a Andy Robertson en Liverpool nunca iba a ser sencillo. El recién llegado procedente de Bournemouth por valor de £45 millones asumió un papel que exige energía implacable, disciplina táctica y autoridad emocional. Sus primeros meses fueron estables más que espectaculares, pero esa inconsistencia reflejó la inestabilidad más amplia del equipo más que cualquier deficiencia individual. Sin embargo, desde principios de año algo ha cambiado.
Kerkez se ha vuelto más agudo, más fuerte y cada vez más asertivo. La tenacidad que le valió un lugar en el Equipo del Año de la Premier League la temporada pasada ha comenzado a reaparecer con regularidad, y en esta eliminatoria de la Copa FA, se mostró plenamente.
Brighton llegó herido y defensivamente inseguro, y Kerkez lo sintió temprano. Desde el pitido inicial, avanzó con intención, estiró el campo y obligó al lado derecho de los Seagulls a retirarse. Sus duelos defensivos fueron agresivos pero controlados; su distribución es intencionada. Fue el tipo de exhibición de defensa moderna que combina atletismo con inteligencia.
Un disparo atronador desde lejos, que volcó por encima del larguero, sirvió de aviso. Momentos después llegó el gran avance. Kerkez, leyendo la situación al instante, lanzó un primer centro al corazón del área penal. No fue esperanzador: fue instintivo y preciso. Curtis Jones, haciendo un ataque perfectamente sincronizado desde lo profundo, lo afrontó con calma para terminar con énfasis. La medida fue un estudio de oportunidad, comprensión y confianza.
Para un jugador de 22 años que todavía se está adaptando a las expectativas de Anfield, esa asistencia resultó simbólica.
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La segunda mitad fue menos explosiva pero igualmente impresionante. Con el Liverpool protegiendo su ventaja, Kerkez mostró madurez en el manejo de su flanco. Su concentración nunca disminuyó. Siguió a los corredores, ganó segundas bolas y continuó ofreciendo una salida cuando fue necesario. Fue una agresión controlada más que un caos: una señal de desarrollo.
Dominik Szoboszlai se ganó con razón los aplausos por su venenoso gol en la segunda parte después de ver anulado un tiro libre en la primera parte por fuera de juego. El centrocampista húngaro es cada vez más el barómetro emocional del Liverpool. Sin embargo, en esta ocasión, fue su compatriota de izquierda quien definió la contienda.
Curtis Jones también merece una mención especial. Su papel híbrido, oscilando entre el mediocampo y las zonas defensivas, destacó tanto la flexibilidad táctica como la seguridad técnica. Fue excelente. Pero la influencia de Kerkez abarcó ambas fases del juego con mayor autoridad.
Esta no fue simplemente una buena actuación; fue una declaración. Un recordatorio de que la evolución del Liverpool bajo Arne Slot está empezando a asentarse, y que el plan de sucesión a largo plazo en el lateral izquierdo puede que ya esté asegurado.
Predicción previa al partido de Steven Smith:
Liverpool 3 – 1 Brighton








