El técnico del Botafogo confía en la victoria del equipo en el segundo partido (Foto: Thiago Ribeiro/AGIF)
Botafogo decidió despedir a Martín Anselmi este domingo (22). La directiva tomó la decisión pocas horas después de la victoria por 2-1 sobre el Red Bull Bragantino, en el Campeonato Brasileño. Aún así, el resultado no fue suficiente para mantener al técnico en el cargo.
A primera hora de la mañana, los dirigentes se reunieron y evaluaron más a fondo la situación. De este análisis concluyeron que el rendimiento del equipo no evolucionó como se esperaba. Por ello, optaron por un cambio en el mando técnico, incluso en un momento de reciente alivio en el campo.
Club explica decisión y refuerza necesidad de cambio
Botafogo luego publicó una nota oficial para explicar la salida. En el comunicado, la directiva reconoció la profesionalidad del técnico, pero dejó claro que esperaba más regularidad a lo largo de la temporada.
“Aunque tenemos un gran aprecio por Anselmi y su cuerpo técnico, así como mucho respeto por su dedicación y ética de trabajo, no hemos visto la evolución, progreso y resultados que esperamos de un club campeón, y creemos que es necesario un cambio para alcanzar nuestros objetivos esta temporada y más allá. Por lo tanto, el Club seguirá otros caminos”, informó el club.
Además, la junta definió una solución inmediata. Rodrigo Bellão, entrenador sub-20, se hace cargo del equipo de forma interina mientras el club busca un nuevo comandante en el mercado.
El desempeño irregular pesó entre bastidores
Desde el inicio del trabajo, Anselmi no ha podido mantener una secuencia consistente de resultados. A lo largo de 18 partidos, el equipo alternó buenos y malos momentos, lo que aumentó la presión interna.
En total, el técnico registró siete victorias, dos empates y nueve derrotas. Aunque logró un resultado importante en la ronda más reciente, su desempeño general ya estaba siendo cuestionado. Por ello, la junta decidió actuar antes de que la situación empeorara.
Eliminaciones de desgaste interno acelerado.
Además de las irregularidades en el Brasileirão, el Botafogo acumuló decepciones en otras competiciones. Primero, el equipo cayó en la ronda preliminar de la Libertadores, tras la derrota ante el Barcelona de Guayaquil. Luego fueron eliminados por Flamengo en los cuartos de final del Campeonato Carioca.
Ante este contexto, la presión aumentó entre bastidores. Aún con el apoyo puntual del elenco, los resultados no respaldaron el trabajo. Por ello, la directiva entendió que el canje sería el camino más adecuado en este momento.
Ahora, Botafogo inicia un nuevo proceso en busca de estabilidad. Mientras tanto, el club intenta reorganizar el ambiente interno y retomar una secuencia más sólida a lo largo de la temporada.








