La impactante derrota de Italia ante Bosnia en la final del repechaje de la Copa Mundial de la FIFA ha provocado una reacción airada de muchos. La sede de la FIGC en Roma fue testigo de las protestas de varios que expresaron su descontento con el funcionamiento del fútbol italiano.
El Corriere dello Sport informa que el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, regresó de Bosnia hoy por la mañana, justo después de que Italia perdiera la final de los playoffs anoche. Se dirigió directamente a la sede de la FIGC, que se convirtió en blanco de protestas.
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Muchos fanáticos arrojaron huevos y jardineras afuera del edificio, expresando su enojo por la situación. Gravina abandonó el lugar tranquilamente, pero mañana está prevista una reunión general para evaluar el futuro del deporte italiano.
El encuentro contará con miembros de la Serie A, Serie B, Serie C, la Liga Nacional Amateur, la Asociación de Futbolistas y la Asociación de Entrenadores.
Sin embargo, queda por ver si Gravina dejará su puesto, habiendo dejado claro que actualmente no está dispuesto a hacerlo.
Kaustubh Pandey I GIFN








