Botafogo es condenado por la FIFA y nuevamente corre riesgo de prohibición de transferencia | aficionados

Luiz Henrique durante su paso por Botafogo. Foto: Alamy

Botafogo ha vuelto al centro de una disputa financiera internacional y puede enfrentar nuevas restricciones en el mercado de fichajes. La FIFA ordenó al club pagar una deuda relacionada con el fichaje del delantero Luiz Henrique, realizado en 2024. Si no se paga el importe en el plazo estipulado, Glorioso podría sufrir una nueva prohibición de transferencias.

La decisión llega apenas unas semanas después de que el club resolviera un castigo similar. Santos también sufre la prohibición de fichajes. Esto se debe a que el club Vila tiene prohibido inscribir nuevos jugadores.

FIFA determina pago millonario al Betis

El máximo organismo rector del fútbol decidió que Botafogo debe pagar 1,95 millones de euros al Betis de España. El valor corresponde a aproximadamente R$ 11,88 millones al precio actual. Sin embargo, además del monto principal, la decisión incluye un interés anual del 18% a partir de junio de 2025.

El club también deberá pagar una multa de 165 mil dólares, además de las costas judiciales fijadas en 25 mil dólares. Como resultado, la deuda total supera significativamente el monto originalmente previsto en el acuerdo entre las partes. La suma de los cargos aumenta la presión financiera sobre el club carioca.

Comprender el origen de la carga.

El cargo está vinculado a cláusulas variables en el traspaso de Luiz Henrique al Botafogo en 2024. El contrato preveía un pago adicional de 2 millones de euros si el jugador participaba en el 60% de los partidos del equipo.

Como se alcanzó el objetivo y el pago no se produjo dentro del plazo, el Betis se puso en contacto con la FIFA. Por lo que el caso comenzó a tramitarse internacionalmente hasta llegar a una decisión final.

Botafogo reconoció la existencia de la deuda. Sin embargo, el club defiende el pago de 1,95 millones de euros, deduciéndose ya el 2,5% en referencia al mecanismo de solidaridad de la FIFA. Además, la junta intenta reducir el tipo de interés aplicado, buscando reducir el impacto financiero final.

El corto plazo aumenta la presión sobre el club

La FIFA ha establecido un plazo de 45 días para realizar el pago. Si el depósito no se produce dentro de este plazo, Botafogo sufrirá automáticamente una nueva prohibición de transferencia.

El castigo impediría el registro de nuevos atletas durante hasta tres ventanas de transferencia consecutivas. Por tanto, esto comprometería refuerzos y ajustes de la plantilla durante un largo periodo.

El escenario es preocupante internamente porque el club acaba de superar una situación similar. A principios de febrero, el propietario de SAF, John Textor, resolvió cuestiones pendientes anteriores que liberaron la lista de fichajes para la temporada 2026.

La posibilidad de un nuevo castigo llega en un momento delicado para Botafogo. El club busca estabilidad tras los recientes cambios administrativos y ajustes financieros.