Thiago Almada, mediocampista del Botafogo (Divulgación/X @Botafogo)
Botafogo intensificó las conversaciones con la Major League Soccer para resolver el bloqueo que impide la inscripción de nuevos deportistas. El castigo fue aplicado por la FIFA debido a sumas pendientes vinculadas a la compra de Thiago Almada, cerrada en 2024 con el Atlanta United. El cobro ronda los 21 millones de dólares, monto que motivó la imposición de la prohibición de realizar transferencias por hasta tres ventanas.
La directiva blanquinegra decidió tratar directamente con la liga norteamericana, responsable de la gestión de contratos del club norteamericano. La estrategia es acelerar la composición financiera y obtener la liberación antes del cierre de la ventana en Brasil, previsto para principios de marzo.
Pivote de la prohibición de fichajes, el centrocampista argentino ya fue vendido al Atlético de Madrid e incluso puesto en venta por el club español.
Impacto en la planificación para 2026
La sanción no impide que Botafogo negocie, pero sí impide que los jugadores se registren en el sistema de la CBF. Como resultado, los atletas que firman un contrato no pueden participar en competiciones oficiales. Por tanto, la regularización se convirtió en una prioridad absoluta al inicio de la temporada.
La expectativa de la junta es resolver el tema pendiente en las próximas semanas. Se entiende que la normalización administrativa es fundamental para continuar con la planificación deportiva, que prevé un plantel competitivo para las disputas nacionales y continentales.
Los refuerzos ya acordados esperan su liberación
Incluso bajo la prohibición de fichajes, el club avanzó en el mercado. Botafogo fichó a los defensores Riquelme e Ythallo, además del delantero Lucas Villalba. Todos están esperando la aprobación para publicar sus nombres en el BID y ponerlos a disposición del comité técnico.
Además, algunos jugadores regresaron de su cesión y ya se encuentran entrenando con el grupo. Gabriel Bahía, Mastriani y Cuiabano regresaron a General Severiano y forman parte del plantel para el inicio de temporada. Estos movimientos mantienen activo el entorno, a pesar de la restricción momentánea.
Salidas y ajustes al elenco.
Mientras trabajaba para regularizar las entradas, Botafogo también hizo cambios importantes. Marlon Freitas fue traspasado al Palmeiras, abriendo espacio en el mediocampo y ajustando la masa salarial.
La junta entiende que la recuperación del sector depende directamente de la liberación de nuevas contrataciones. El club intenta cuadrar sus cuentas sin comprometer su nivel técnico.








