Conmebol evalúa equipos de USA y México en la Libertadores

Presidente de la CONMEBOL Alejandro Domínguez. Foto: Brasil Foto Prensa/Alamy Live News

La posibilidad de que clubes de Estados Unidos y México vuelvan a competir en la Copa Libertadores ha vuelto al centro del debate en el fútbol sudamericano. Esta vez fue el turno del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, de comentar la posibilidad.

La discusión tomó fuerza tras una sugerencia pública del empresario Jorge Más, uno de los dueños del Inter Miami, equipo que incluye a Lionel Messi y Luis Suárez. En entrevista, el presidente de la Conmebol abordó el tema y dejó claro que cualquier avance depende, ante todo, del movimiento institucional dentro de la Concacaf, entidad que reúne a los países de Norte, Centroamérica y el Caribe.

Propuesta de Conmebol y posición inicial

La idea surgió de Jorge Más, entrenador del Inter Miami, actual campeón de la Major League Soccer. El empresario defendió, en recientes declaraciones, la participación de equipos de la MLS y también del fútbol mexicano en la principal competición de clubes de Sudamérica. La sugerencia llegó a la Conmebol y comenzó a ser comentada por su presidente.

En conversación con ge, Alejandro Domínguez afirmó que la confederación sudamericana no puede abordar el tema de forma aislada. “Es un tema que tienen que hablar dentro de la Concacaf. Se ha hecho en el pasado, pero somos muy respetuosos con otras confederaciones”, declaró el dirigente.

Domínguez destacó que la Libertadores sigue siendo un referente internacional, lo que despierta interés fuera del continente. “Es un honor que equipos de otra confederación tengan la Libertadores como referente de competencia internacional y global”, agregó.

El papel de Concacaf en las negociaciones

Según el presidente de la Conmebol, cualquier movimiento debe provenir primero de la confederación a la que están vinculados los clubes. Estados Unidos y México forman parte de la Concacaf, que organiza sus propias competiciones continentales, como la Copa de Campeones. Por lo tanto, la iniciativa no puede avanzar sin un diálogo institucional entre las entidades.

Domínguez reforzó que el respeto a las estructuras regionales es un principio adoptado por la Conmebol. La entidad, según afirmó, no pretende abrir negociaciones directas con clubes o ligas sin una postura oficial de la confederación norteamericana.

Este cuidado sigue un patrón ya adoptado en otras situaciones de cooperación entre confederaciones. El tema, por tanto, permanece en una fase preliminar y depende del alineamiento político y deportivo a nivel continental.

Historia de los clubes mexicanos en la Libertadores

Al comentar si habría oportunidad para que los equipos de Concacaf regresen a la competencia, Alejandro Domínguez se refirió a la historia reciente. Clubes de México compitieron en la Libertadores durante casi dos décadas, entre 1998 y 2016, con participación relevante y campañas destacadas.

“La puerta estaba abierta, recuerden que estuvieron aquí con nosotros jugando hasta el 2017, su última participación fue en el 2016”, afirmó. Entonces, el dirigente condicionó cualquier retorno a la vía institucional. “Pero si quieren volver, tienen que volver a través de la Concacaf”, añadió.

Interés internacional y próximos pasos

La mención del Inter Miami, club que reúne a algunas de las principales estrellas del fútbol mundial, refuerza el alcance global de la Libertadores. La presencia de Messi y Suárez en una posible edición del torneo sudamericano tendría un impacto deportivo, comercial y mediático inmediato.

Aún así, Domínguez evitó tratar el asunto como algo en negociación avanzada. Sus declaraciones indican que, por el momento, la Conmebol sólo reconoce el interés y reafirma la necesidad de seguir los trámites formales.

El tema fue abordado durante el lanzamiento de la marca oficial del Mundial femenino 2027, en Río de Janeiro, evento que reunió a dirigentes y representantes de diferentes confederaciones. En este entorno, la discusión sobre la integración entre continentes vuelve a estar en la agenda, sin que haya, por ahora, una propuesta concreta bajo análisis.