Ibáñez en su etapa en la Roma. Foto: Ricardo Larreina/AFP7 vía ZUMA Press Wire
Recientemente convocado por el técnico Carlo Ancelotti para la selección brasileña, el defensa Roger Ibáñez volvió a ser protagonista también por un problema fuera del campo. Esto se debe a que su nombre está involucrado en una demanda millonaria interpuesta por el club que lo reveló contra Fluminense.
Además, el litigio se prolonga desde hace años e involucra importantes cantidades relacionadas con el traspaso del defensa al fútbol europeo.
Entender el origen de la deuda
El caso comenzó en 2019, cuando Fluminense vendió a Ibáñez al Atalanta por unos 4 millones de euros. En ese momento, el club carioca aún tenía disputas financieras con el Players RS Futebol Clube, equipo de Rio Grande do Sul responsable por la formación del deportista.
De esta forma, las partes firmaron un acuerdo para saldar una deuda total de 700 mil euros. El importe se pagaría en dos cuotas. El primero, por valor de R$ 400.000 euros, se pagó en 2019. Sin embargo, quedó pendiente un segundo, por valor de 300.000 euros. Como el importe no fue pagado, Players RS decidió reanudar el cobro ante los tribunales.
Actualmente, considerando intereses, correcciones y comisiones, la deuda se estima en alrededor de R$ 5 millones. El caso está tramitándose en los Tribunales de Río de Janeiro.
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El club formador hace un llamamiento público
El dueño de Players RS y responsable de revelar al defensor, Edmilson Silva, criticó la postura del Fluminense y exigió un pago.
“Nunca acertaron en ningún aspecto. Es una lástima, porque ese dinero podría ayudar al club a formar nuevos jugadores”, afirmó.
Además, destacó el impacto económico de la deuda para un club más pequeño y lamentó el retraso en la resolución del caso.
“Es una mala sensación. Lleva años en los tribunales y nadie lo ha resuelto. Esta cantidad podría cambiar la vida de muchas personas”, añadió.
Fluminense impugna la acusación ante los tribunales
Por otro lado, Fluminense cuestiona el cargo. En el proceso, el club alega que no se acreditan las condiciones necesarias para el pago de la segunda cuota.
Además, la defensa también señala diferencias contractuales y cuestiona el valor actualizado de la deuda por considerarlo excesivo.
El caso permanece indefinido
A la fecha el caso continúa en trámite y aún no hay una decisión definitiva. Fluminense incluso intentó mantener el proceso en secreto ante los tribunales. La solicitud acabó siendo denegada.
Así, la disputa sigue abierta y sin pronóstico de desenlace, mientras el nombre de Ibáñez gana protagonismo tanto dentro como fuera de la cancha.








