El Barcelona se está posicionando para una potencial oportunidad de mercado a medida que la situación que rodea a Andreas Schjelderup comienza a evolucionar en el Benfica.
El extremo noruego se ha convertido en uno de los jugadores más interesantes de Portugal en los últimos meses.
Anuncio
Desde principios de año, su desarrollo se ha acelerado, con actuaciones constantes que le sitúan en el radar de los mejores clubes europeos, y el Barcelona se encuentra entre los que prestan mucha atención.
¿Problemas en el Benfica?
El Benfica, consciente del creciente interés, se encuentra ahora en una encrucijada.
Según SPORT, el equipo portugués quiere asegurar el futuro a largo plazo de Schjelderup extendiendo su contrato hasta 2031 y aumentando su cláusula de rescisión, o están dispuestos a venderlo al mejor postor en la próxima ventana de transferencia.
Esta situación, naturalmente, crea una apertura para el Barcelona, que ya lleva un tiempo siguiendo al jugador.
Anuncio
De hecho, los representantes de Schjelderup ya lo habían presentado al club catalán antes de su paso al Benfica.
Ahora, esos contactos se han intensificado nuevamente, con la creencia desde el lado del jugador de que un movimiento podría beneficiar a todas las partes involucradas.
¿Qué pasa con Barcelona?
A pesar de esta evolución, el Barcelona aún no ha hecho una decisión final.
Todas las miradas están puestas en Andreas Schjelderup. (Foto de Dean Mouhtaropoulos/Getty Images)
El club continúa evaluando múltiples opciones para la posición de extremo y, aunque Schjelderup es apreciado, no es el único nombre bajo consideración.
Mientras tanto, se espera que las conversaciones entre el Benfica y los representantes de los jugadores desempeñen un papel crucial.
Anuncio
El conjunto portugués está dispuesto a ofrecer mejores condiciones, pero se entiende que el jugador está abierto a explorar oportunidades, sobre todo si el interés proviene de un club de la talla del Barcelona.
hay una trampa
Lo que hace que esta situación sea especialmente interesante es el aspecto financiero.
Aunque Schjelderup tiene actualmente una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, en Portugal hay una creciente aceptación de que el Benfica puede tener que ser más realista.
Con su contrato hasta 2028, el poder de negociación del club no es absoluto.
Como resultado, se ha mencionado una posible tarifa de transferencia de alrededor de 20 millones de euros, una cifra que inmediatamente llamaría la atención del Barcelona.
Para un club que busca equilibrar la cautela financiera con la mejora del equipo, esto representa una inversión de bajo riesgo con importantes ventajas.








