El futuro de Moise Kean en la Fiorentina parece cada vez más incierto, y el Milan está firmemente posicionado para aprovecharlo, y se entiende que el entrenador rossoneri, Massimiliano Allegri, es la fuerza impulsora detrás del renovado interés del club en el delantero italiano.
El italiano firmó el pasado verano un nuevo contrato con la Fiorentina hasta 2029, rechazando varios acercamientos en una muestra de compromiso con el proyecto Viola.
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Siete meses después, ese proyecto ha fracasado considerablemente y, con una probable reestructuración en el club, los pretendientes que fueron rechazados el verano pasado están dando vueltas una vez más.
Según Fabrizio Romano y Matteo Moretto, a través de CalcioMercato, el Milan nunca abandonó realmente su interés, y Allegri solicitó personalmente en enero que el club hiciera un movimiento, una solicitud que finalmente fue imposible de cumplir en ese momento dadas las limitaciones del equipo y la precaria posición de la Fiorentina en la liga.
MILÁN, ITALIA – 8 DE MARZO: El entrenador del AC Milan, Massimiliano Allegri, observa durante el partido de Serie A entre el AC Milan y el Inter en el estadio Giuseppe Meazza el 8 de marzo de 2026 en Milán, Italia. (Foto de Marco Luzzani/Getty Images)
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Tres factores que podrían llevar al Milán a fichar a Kean
Tres factores específicos podrían resultar decisivos para convencer a Kean de mudarse a San Siro.
El primero es personal, su estrecha amistad con Rafael Leao, con quien comparte la pasión por la música rap e incluso ha colaborado en temas.
El segundo es el propio Allegri, que ha valorado constantemente a Kean incluso durante los periodos más difíciles del delantero en la Juventus, y cuya presencia podría ser un gran atractivo. El tercero, y quizás el más convincente, es la Liga de Campeones, algo que la Fiorentina simplemente no puede ofrecer, ya que su única ruta hacia Europa pasa por la Liga de Conferencia.
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El obstáculo, como siempre, es financiero.
La Fiorentina está utilizando una cláusula de rescisión de 62 millones de euros como valoración inicial, una cifra que el Milan considera actualmente excesiva y no tiene intención de cumplir en su totalidad. Cerrar esa brecha será el desafío central de lo que promete ser una negociación de verano complicada pero fascinante.








