El Sporting necesitaba ir más allá del tiempo reglamentario para mantenerse vivo en la Copa de Portugal. La noche de este miércoles (5), en Alvalade, los Leones vencieron al AVS por 3-2 en la prórroga y se aseguraron el pase a las semifinales, donde se enfrentarán al Porto.
Frente a sólo 21.454 espectadores (la asistencia más baja de la temporada), los actuales dos veces campeones nacionales y poseedores de copa coquetearon con la eliminación, pero confiaron en la perseverancia y el talento individual para sobrevivir.
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Desde el pitido inicial, el escenario estaba claro. El Sporting tomó el control del partido, ocupó el campo de ataque y hizo retroceder a un AVS replegado, que se apoyaba casi exclusivamente en el contraataque. La superioridad de los leones se tradujo en ocasiones, como el disparo de Trincão en el minuto 20, que se marchó rozando el poste. El gol, sin embargo, estaba llegando.
En el minuto 29 llegó con firma brasileña. Luís Guilherme recibió el balón de Hjulmand por la derecha, cortó hacia adentro y disparó al ángulo lejano para marcar su primer gol con la camiseta número 31. Daniel Bragança también jugó un papel decisivo en la preparación. El resultado del descanso confirmó lo que se había demostrado en el campo: el Sporting fue mejor y podría haber llegado al vestuario con una ventaja mayor.
La segunda parte empezó de la misma manera y con un golpe rápido. En el minuto 49, Suárez demostró oportunismo y habilidad al marcar de tacón tras una buena combinación por la izquierda entre Trincão y Mangas. Era el 2-0 y parecía allanar el camino para una noche tranquila.
Pero la Copa suele exigir concentración hasta el final. En el minuto 63, Algobia convirtió un penalti para el AVS y devolvió a los visitantes el partido. El Sporting sintió el golpe, bajó el ritmo y empezó a lidiar con las molestias. La presión anímica aumentó en los minutos finales, hasta que, ya en el tiempo añadido, el veterano Nêne convirtió con precisión otro penalti y llevó la decisión a la prórroga.
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En la prórroga, el guión era de máxima tensión. El Sporting atacó, acumuló ocasiones y se topó con Bertelli, que salvó al AVS con paradas improbables, incluido un disparo de Suárez casi en la línea de gol. Alvalade, que permaneció en silencio gran parte de la noche, contuvo la respiración.
Hasta que, en el minuto 117, finalmente llegó el alivio. Geny Catamo se responsabilizó, encaró a su marcador, recortó hacia dentro y desató un disparo potente e imparable. El gol encendió el estadio y selló una clasificación muy reñida pero valiosa.
Este artículo fue traducido al inglés por Inteligencia Artificial. Puedes leer la versión original en 🇧🇷 aquí.








