Savarino de Botafogo. Foto: Jorge Rodrigues/AGIF/Alamy
Fluminense puso fin a las negociaciones para fichar a Savarino y el centrocampista ofensivo permanecerá en Botafogo hasta la temporada 2026. Si bien los clubes ya habían avanzado en materia de negociaciones, la Tricolor no logró llegar a un acuerdo con el jugador y sus representantes, lo que provocó un retroceso en las conversaciones y el fin de la posibilidad de transferencia.
El contexto financiero pesó en la decisión de Botafogo
Botafogo atraviesa un período de reorganización administrativa y presupuestaria. El club busca reducir la nómina y, al mismo tiempo, recaudar recursos para resolver asuntos pendientes que derivaron en la prohibición de transferencias impuesta por la FIFA, debido a la deuda con el Atlanta United.
En ese contexto, Savarino apareció como uno de los nombres negociables. El centrocampista ofensivo tiene uno de los salarios más altos de la plantilla y podría aportar una cantidad relevante a las arcas blanquinegras. Por tanto, la directiva se mostró abierta a conversar, aunque era consciente de la sensibilidad del tema entre los aficionados.
Al mismo tiempo, existía la percepción interna de que irse a un rival directo causaría desgaste. Aún así, el club entendió que el movimiento podría ser necesario dentro de la planificación financiera trazada para 2026.
El interés técnico y el ajuste táctico del Fluminense
Por otro lado, Fluminense vio en Savarino un jugador capaz de elevar el nivel del sector ofensivo. El venezolano era visto como una opción para jugar en los laterales del campo, rol que desempeña actualmente Serna, además de ofrecer movilidad para jugar cerca de Lucho Acosta.
Además, el comité técnico valoró que el jugador podía aportar intensidad y creatividad al sistema ofensivo. En el análisis pesaron la experiencia en partidos decisivos y la historia reciente en competiciones continentales.
Sin embargo, sin un acuerdo contractual, el interés no se mantuvo. El club prefirió mantener su estrategia de mercado y seguir buscando alternativas que se ajusten mejor al presupuesto y a las condiciones deportivas previstas.
La decisión se produce incluso en un período en el que Fluminense vio fortalecido su flujo de caja. Tricolor ganó dinero con otra venta de Gerson.
Permanencia en Botafogo y peso deportivo
Con el resultado de las conversaciones, Savarino permanecerá en Botafogo por lo que resta de temporada. Fichado en 2024 procedente del Real Salt Lake por unos tres millones de dólares, el venezolano rápidamente se consolidó como uno de los protagonistas del equipo.
Desde entonces, acumuló una participación decisiva, fue un jugador clave en las campañas victoriosas del Brasileirão y la Libertadores y logró cifras consistentes. En poco más de cien partidos ha marcado goles, asistencias y es una presencia constante entre los titulares.
Ahora, el número 10 sigue integrado en la plantilla blanquinegra, en medio de un periodo de ajustes y redefiniciones. Mientras Fluminense regresa al mercado en busca de otras opciones, Botafogo mantiene uno de sus principales nombres, incluso bajo la presión de cuadrar cuentas y reorganizar la planificación de la temporada.








