Infantino defiende la expulsión de jugadores que se tapan la boca durante las discusiones en el campo | aficionados

Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Foto Alamy.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo que los jugadores deberían ser expulsados ​​si se tapan la boca durante una discusión en el campo. La declaración se hizo en una entrevista con el canal británico Sky News y se produce después de episodios recientes de acusaciones de racismo en el fútbol europeo. Según el directivo, el gesto indica un intento de ocultar un discurso inapropiado y debe ser tratado con más rigor según las normas disciplinarias.

Infantino defendió cambios inmediatos en el reglamento y afirmó que la entidad pretende discutir nuevas medidas antes del Mundial de 2026. Según él, el fútbol necesita actuar con más firmeza para combatir las actitudes discriminatorias y evitar lagunas en la interpretación de las normas actuales.

“Si un jugador se tapa la boca y dice algo con un impacto racista, debe ser expulsado. Obviamente. Tenemos que admitir que dijo algo que no debería haber dicho”, declaró el presidente.

Un caso reciente refuerza el debate sobre nuevas reglas

Durante la entrevista, Infantino mencionó el episodio ocurrido en un partido de Liga de Campeones por una denuncia hecha por Vinícius Júnior. Sin mencionar directamente a los implicados, el directivo explicó que la situación aún está bajo análisis por parte de los órganos disciplinarios de la UEFA, pero destacó que el caso reveló lagunas en el reglamento.

Para él, el fútbol necesita anticiparse a situaciones que antes no estaban previstas. El directivo cuestionó la necesidad de que un deportista oculte su boca durante una conversación en el campo y afirmó que ese comportamiento genera dudas legítimas sobre el contenido de las declaraciones.

“Necesitamos avanzar. No podemos decir simplemente que el racismo es un problema en la sociedad y que no se puede hacer nada”, afirmó.

Los cambios podrían ser válidos para el Mundial de 2026

Infantino participó el sábado en una reunión de la IFAB, entidad responsable de las normas del fútbol, ​​celebrada en Gales. En la reunión se aprobaron cambios relacionados con el uso del VAR y el control del tiempo de juego, además de abrir discusiones sobre nuevas medidas disciplinarias.

La propuesta defendida por el presidente de la FIFA incluye estudiar oficialmente castigos para los deportistas que se tapen la boca durante los enfrentamientos verbales. La intención es completar el análisis en abril, lo que permitirá que cualquier cambio esté vigente para la Copa del Mundo de 2026.

“Si no tienes nada que ocultar, no necesitas taparte la boca para hablar. Así de simple”, dijo el dirigente al justificar la propuesta.

Debate incluye posibilidad de diferentes castigos tras disculpas

Pese al tono firme, Infantino también sugirió que el sistema disciplinario considere contextos específicos. Según él, los deportistas que reconozcan sus errores y pidan disculpas públicas podrían recibir castigos diferentes, como parte de un cambio cultural dentro del deporte.

El presidente destacó que los momentos de tensión en el campo pueden llevar a los jugadores a actitudes impulsivas, pero reforzó que eso no elimina la necesidad de rendir cuentas. La idea, según él, sería combinar el castigo con la educación y la sensibilización.

“Quizás no sólo deberíamos castigar, sino permitir un cambio de cultura. La gente puede actuar mal en momentos de ira y luego reconocer su error”, explicó.

La lucha contra el racismo sigue siendo la prioridad de la FIFA

Infantino reforzó que la lucha contra el racismo sigue siendo una de las principales agendas de la entidad. Afirmó que el Código Disciplinario de la FIFA debe ser más estricto y destacó que el fútbol debe asumir un papel protagonista en la lucha contra la discriminación.

La discusión sobre nuevas reglas se produce en un momento de mayor presión por respuestas concretas de las entidades deportivas. Casos recientes han ampliado el debate sobre la eficacia de los castigos actuales y han alentado propuestas de medidas más objetivas sobre el terreno.