Justicia mantiene intervención en Vasco SAF y define nuevo interviniente; decisión afecta las ventas | aficionados

Pedrinho en Vasco. Foto: Fabio Giannelli/AGIF/Alamy

La Corte de Río de Janeiro mantuvo, este miércoles (8), la intervención judicial en Vasco SAF. Además, rechazó el pedido de reconsideración presentado por el club y designó al abogado Athos de Andrade Figueira Neves como nuevo interventor de la empresa.

Con la decisión, Pedrinho queda apartado de la administración de la SAF. Al mismo tiempo, un recurso interpuesto por Vasco aún será analizado por el Tribunal, que mantiene el proceso en marcha.

Justicia cambia interventor y mantiene separación de la actual gestión

La decisión fue firmada por la jueza Simone Gastesi Chevrand, responsable del caso tras la declaración de sospecha de los magistrados que anteriormente trabajaron en el caso.

Además de mantener la intervención, el juez nombró a Athos de Andrade Figueira Neves en sustitución de Samantha Mendes Longo, que había dimitido como interviniente.

Según la decisión, el nuevo responsable tendrá una misión que va más allá de la administración temporal de la empresa. Debe liderar la gobernanza de la SAF para permitir el regreso de la administración elegida por el Club de Regatas Vasco da Gama. Si esto no fuera posible, se deberán tomar las medidas necesarias para convocar una nueva junta para elegir una nueva dirección.

El juez también dejó abierta la posibilidad de reintegrar paulatinamente a los miembros del ex consejo de la SAF, siempre y cuando la medida cuente con el respaldo de los órganos involucrados en el proceso y del Ministerio Público.

La intervención no impide la venta de Vasco SAF

Uno de los puntos principales que aclara la decisión se refiere a la posible venta de SAF. En los últimos días, el empresario José Roberto Lamacchia afirmó que la intervención judicial impidió concretar la compra del 90% de las acciones de Nova SAF. En una carta enviada al Tribunal, el inversor condicionó la firma del contrato al fin de la intervención y al restablecimiento de la antigua estructura de gobierno.

El juez, sin embargo, adoptó una interpretación diferente. En la decisión afirmó que la intervención judicial no impide las negociaciones para la venta de acciones de Vasco SAF.

Según Lamacchia, las conversaciones duraron más de dos años y llegaron a la etapa final. Según el empresario, solo faltaba la firma de los documentos definitivos y el inicio del proceso competitivo previsto en el Plan de Recuperación Judicial.

Aun así, reafirmó que pretende concluir el operativo tan pronto como se restablezcan las condiciones consideradas imprescindibles. El inversor también afirmó que no existen diferencias en cuanto a los términos financieros de la negociación y atribuyó la paralización únicamente al escenario institucional creado por la intervención.

Qué cambios en la administración del SAF

A pesar del cambio de gobierno, la decisión deja claro que la rutina deportiva seguirá funcionando con normalidad.

Los ejecutivos de Vasco SAF siguen siendo responsables de las operaciones futbolísticas. Esto incluye negociaciones con jugadores, contratación de entrenadores, planificación de plantillas y otras decisiones deportivas del día a día.

En la práctica, la intervención judicial se restringe a cuestiones administrativas, de gobierno corporativo, de rendición de cuentas y de circulación de información entre los órganos responsables de la empresa.

Además, el juez reforzó que la medida es temporal y tiene un plazo fijo, lo que significa que no representa un cambio permanente en la estructura del SAF.

¿Qué pasa ahora?

Aunque la Corte mantuvo su intervención, el proceso aún está lejos de terminar. El recurso presentado por Vasco será analizado en un tribunal superior y podría cambiar el escenario jurídico en los próximos meses. Al mismo tiempo, continúan las discusiones sobre la posible venta de SAF, que sigue considerándose estratégica para el futuro financiero del club.

Mientras tanto, el nuevo interviniente asume la misión de estabilizar la gobernanza de la empresa, preservar su funcionamiento y allanar el camino para una solución definitiva, ya sea con el regreso de la administración electa o con la definición de una nueva estructura de gestión.