La noche de la Liga de Campeones del Barcelona dio un giro inesperado cuando Eric García se vio obligado a abandonar el terreno de juego tras sentirse mareado, lo que le llevó a pedir una sustitución.
Con el marcador 0-1 y la ansiedad extendiéndose por el equipo, la situación no era nada cómoda.
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En ese exigente escenario entró Marc Bernal, introducido en el descanso y de inmediato lanzado a una de sus pruebas más duras desde que regresó de una lesión.
La sustitución no estaba prevista, ya que Eric había formado parte de la estructura del equipo, y su retirada trastocó el equilibrio del Barcelona.
A Bernal le pidieron que jugara como mediocampista central, y el equipo necesitaba control, calma y remontada.
Zapatos grandes para llenar
Para un pívot joven, el desafío era aún mayor debido a las piezas que lo rodeaban.
Esto se debe a que Pedri no estaba disponible, eliminando a un compañero natural que normalmente ayuda a controlar el ritmo y la posesión, y Frenkie de Jong fue suspendido.
Marc Bernal estuvo fantástico contra Copenhague. (Foto de David Ramos/Getty Images)
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En cambio, Bernal se encontró flanqueado por Dani Olmo y Fermín López, dos jugadores cuyo instinto es atacar el espacio y avanzar en lugar de ralentizar el juego.
En términos simples, Bernal tuvo que organizar Barcelona cuando la mayoría de quienes lo rodeaban querían acelerar.
Devolviendo la fe de Flick
Sus primeras acciones mostraron personalidad. Al comienzo de la segunda parte, probó suerte con un potente disparo desde fuera del área que obligó a detener al portero del Copenhague.
Fue un momento pequeño, pero importante, que demuestra que el joven no esconde su responsabilidad.
Bernal acabó el partido con 36 intervenciones, completando 25 de sus 30 pases y realizando tres recuperaciones. Cometió sólo una falta y no le regatearon ni una sola vez.
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En un rol donde los errores muchas veces son castigados de inmediato, destacó su sobriedad y disciplina.
Cabe señalar que desde su lesión, Hansi Flick se ha mostrado muy cauteloso con su regreso, y después de muchos cameos, Bernal ha demostrado por qué el técnico ha acertado en su planteamiento.








