Bandera de la FIFA. Foto: Claudio Thoma/Keystone vía AP)
Las grandes competiciones de fútbol se han visto cada vez más afectadas por constantes interrupciones. En muchos momentos decisivos, la cera cambió el curso de partidos importantes. Si la propuesta que ahora analiza la FIFA ya hubiera estado vigente, varios Mundiales y enfrentamientos históricos habrían seguido derroteros muy diferentes. La discusión ha vuelto a tomar fuerza y el máximo organismo rector del fútbol estudia otro cambio para reducir las pérdidas de tiempo.
FIFA evalúa norma para castigar la cera
La FIFA analiza una nueva norma para combatir las paralizaciones provocadas por retrasos en la atención médica, según una publicación del diario A Bola. La idea prevé que cualquier jugador asistido en el campo deberá abandonar el campo durante dos minutos. Sólo el portero estaría exento. La medida ampliaría la lucha a simulaciones e intentos de enfriar los combates.
Pierluigi Collina, jefe de arbitraje de la FIFA, ha estado presionando para que se realicen ajustes en el control del tiempo durante años. Aboga por acciones directas para reducir las exageraciones que afectan la dinámica del juego. Los debates cobraron nuevo impulso tras secuencias de partidos detenidos por caídas prolongadas, a menudo sin gravedad real.
Por qué el cambio estaba en la agenda
El objetivo es claro. La norma busca desalentar a los deportistas que simulan dolor para romper el ritmo del juego. Este comportamiento es común en equipos que intentan gestionar el marcador. Los jugadores se caen, piden ayuda, detienen el duelo y luego regresan inmediatamente, como si nada hubiera pasado.
Con la permanencia obligatoria fuera del campo, la ventaja táctica desaparece. El equipo que se depile perderá un jugador durante dos minutos. Esto suele impactar la estrategia e incluso puede poner en riesgo el resultado.
Otras iniciativas contra la pérdida de tiempo
La propuesta llega tras cambios recientes que aumentaron el tiempo útil de juego. En el Mundial de Qatar, las sustituciones aumentaron drásticamente y provocaron partidos que superaban los 100 minutos. Otro ajuste fue la regla de los ocho segundos para que el portero reponga el balón, creada para acelerar la reanudación de la acción.
Estas medidas responden a un problema creciente. El intercambio de pases lentos, las caídas prolongadas y las discusiones excesivas redujeron el tiempo real de rodadura del balón en varios campeonatos. La FIFA está intentando revertir este escenario con intervenciones graduales.
La entidad también ha anunciado los bombos de grupos del Mundial. El sorteo se realizará en diciembre.
Impacto en el juego y próximos pasos.
La entidad quiere fomentar un fútbol más dinámico y penalizar conductas que retrasen el espectáculo. La cultura del engaño todavía se tolera en muchos campeonatos, a diferencia de lo que ocurre en otros deportes. La propuesta de dos minutos busca corregir esta distorsión.
La discusión continuará en los órganos internos de la FIFA. Si avanza, la norma podrá aparecer en pruebas en ligas seleccionadas antes de llegar a competiciones más grandes. La expectativa es que nuevas conversaciones definan ajustes y aborden las repercusiones entre clubes, árbitros y entrenadores.





