André, en la mira del Milán (Foto: Marcello Zambrana/AGIF)
La Corte de São Paulo puso en alerta al Corinthians tras identificar inconsistencias en la declaración de ingresos dentro del Régimen de Centralización de Ejecución (RCE). La decisión incluso abre el camino a una posible intervención judicial si el club no logra justificar las diferencias.
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La justicia aumenta la presión y exige transparencia
El tribunal dejó claro que podría nombrar un interventor u observador judicial si el Corinthians no presentaba explicaciones coherentes. Además, la decisión destaca que cualquier resistencia en la entrega de documentos puede acelerar esta medida.
Como resultado, el directorio comienza a actuar bajo mayor presión para comprobar la regularidad de la información financiera presentada.
Llama la atención diferencia millonaria
El experto responsable del análisis identificó una diferencia significativa en las cifras declaradas. El club registró ingresos de alrededor de R$ 64 millones en el período analizado.
Por otro lado, los datos técnicos indican ingresos superiores a R$ 213 millones, generando una discrepancia cercana a R$ 150 millones.
Según el informe, del comunicado inicial quedaron fuera valores vinculados a operaciones financieras, transferencias y negociaciones de deportistas.
Corinthians anticipa e impugna decisión
Corinthians afirmó que ya había presentado las aclaraciones incluso antes de la decisión judicial. Según el club, los documentos presentados detallan el origen de los ingresos y explican las discrepancias destacadas por el experto.
Además, el directorio reforzó su compromiso con la transparencia y destacó que mantiene un diálogo constante con los responsables del proceso.
Comprender el impacto de RCE en el club
El Régimen de Centralización de Ejecución funciona como una estrategia para reordenar alrededor de R$ 200 millones en deudas. El modelo permite al Corinthians concentrar los pagos y evitar bloqueos legales, manteniendo el flujo financiero bajo control.
Sin embargo, las preguntas de los acreedores y las inconsistencias en las cifras ponen en riesgo el plan y aumentan la vigilancia judicial.
El escenario permanece indefinido
Ahora el Corinthians necesita reforzar su defensa y demostrar la regularidad de la información. Si esto fracasa, el Tribunal puede proceder con medidas más estrictas, incluida la intervención directa en la gestión.
De esta forma, el caso se convierte en un capítulo más de la presión financiera que enfrenta el club, que intenta reestructurarse manteniendo sus actividades deportivas.








