Final Senegal y Marruecos. Foto: Ulrik Pedersen/CSM
La Confederación Africana de Fútbol decidió reescribir el resultado de la última Copa Africana de Naciones. Incluso cuando ya se había disputado y cerrado la final, la entidad analizó un recurso formal y cambió oficialmente al campeón del torneo.
Con ello, la selección marroquí de fútbol pasa a ocupar lo más alto del podio en sustitución de la selección senegalesa de fútbol. La decisión, además de sorprender, reavivó los debates sobre los criterios disciplinarios y el peso de las normas fuera de las cuatro líneas.
CAF revisa jugada decisiva y aplica castigo
Inicialmente, Senegal se había asegurado el título en el campo. Sin embargo, la federación marroquí presentó posteriormente un recurso cuestionando un episodio ocurrido en la final.
Posteriormente, el comité de apelaciones de la CAF volvió a evaluar el caso. Tras el análisis, los responsables concluyeron que la selección senegalesa cometió una infracción considerada grave por el reglamento.
Según el informe, los jugadores abandonaron el terreno de juego antes del pitido final y sin autorización del árbitro. Por tanto, la entidad entendió que el partido había sido abandonado.
La regulación determina la derrota automática
Ante esta conclusión, la CAF aplicó directamente los artículos 82 y 84 del reglamento de competencia. Estas reglas abordan objetivamente situaciones de abandono del juego.
Por lo que, al identificar la infracción, la entidad no dejó lugar a la interpretación. Al contrario, siguió el protocolo esperado y declaró a Senegal derrotada automáticamente.
Además, el reglamento establece que el oponente debe ser declarado ganador con un resultado de 3 a 0. En consecuencia, Marruecos heredó el resultado y, posteriormente, el título.
El cambio restablece el campeón del torneo
Con la aplicación del castigo, la CAF oficializó el cambio en el resultado final. De esta forma, el título de la competición cambió de manos semanas después de finalizar.
Este tipo de decisiones no es común, especialmente en competiciones grandes. Aun así, la entidad optó por priorizar el cumplimiento de las normas establecidas.
Al mismo tiempo, la medida refuerza que los episodios disciplinarios pueden tener un impacto directo en el resultado deportivo, incluso después del pitido final.
Senegal evalúa los próximos pasos
Mientras tanto, la selección senegalesa de fútbol aún no ha anunciado si tiene intención de impugnar la decisión. Existe, sin embargo, la posibilidad de recurrir ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.
Si elige este camino, el proceso puede extenderse y generar nuevos capítulos para el caso.
Por ahora, la decisión de la CAF sigue vigente. Así, Marruecos aparece oficialmente como campeón, mientras Senegal comienza a lidiar con la pérdida de un título conquistado en el campo, pero redefinido fuera de él.








