Mano Menezes en Grêmio. Foto: Rafael Vieira/AGIF/Alamy
La selección de Perú inicia una nueva etapa en su historia reciente con la llegada de Mano Menezes como técnico. A sus 63 años, el técnico brasileño asume el proyecto con la misión de reorganizar el equipo y llevarlo al próximo ciclo mundial. El foco de la Federación Peruana de Fútbol está en la experiencia y la planificación a largo plazo, con miras al Mundial de 2030.
Un nuevo comando para un nuevo ciclo
Mano Menezes debería ser presentado oficialmente este jueves, luego de llegar a un acuerdo con la Federación Peruana de Fútbol. La información fue difundida inicialmente por el periodista Enrique de la Rosa y confirmada por el diario “Líbero”. Desde entonces, el nombre del técnico circula como pieza central en el proceso de reconstrucción de la selección.
La elección se produce después de un período de inestabilidad en el banco peruano. Antes que él, Óscar Ibáñez, Jorge Fossati y Juan Reynoso se alternaron en el puesto, sin poder brindar regularidad al equipo. Ahora, la federación apuesta por un entrenador con una trayectoria de largo trabajo y perfil organizador.
Además, la idea es que Mano participe no sólo en el armado del equipo principal, sino también en la integración con los equipos juveniles, alineando conceptos y métodos. Así, la planificación deja de ser de emergencia y se vuelve estructural.
Regreso a la escena internacional de selecciones
Este será el segundo puesto de Mano Menezes al frente de una selección nacional. Entre 2010 y 2012, dirigió a Brasil en un período de transición, inmediatamente después del Mundial de Sudáfrica. En ese ciclo ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres e impulsó una renovación en el plantel.
Ahora, el contexto es diferente. Perú atraviesa una etapa de baja competitividad y necesita reconstruir su identidad en el campo. Aún así, la experiencia en el manejo de presiones, reformulación y procesos de mediano plazo pesó a favor del técnico.
Después de dejar Grêmio en diciembre de 2025, Mano estuvo sin club durante aproximadamente dos meses. Durante este período mantuvo conversaciones con selecciones brasileñas, pero optó por el desafío internacional, que también representa un regreso a la escena de selecciones.
El escenario que dejaron las Eliminatorias
La situación deportiva de la selección peruana requiere respuestas rápidas, aunque el proyecto es de largo plazo. En las últimas Eliminatorias Sudamericanas, el equipo terminó en el noveno lugar, justo por delante del último clasificado, la selección chilena. Fueron dos victorias, seis empates y diez derrotas, con un rendimiento ofensivo limitado y debilidades defensivas recurrentes.
Con apenas seis goles marcados y 21 recibidos, Perú terminó la campaña lejos de la zona de clasificación e incluso de los repechajes. Por tanto, la federación entiende que el problema va más allá de cambiar de nombre y pasa por una reorganización táctica y estructural.








