Presidente de São Paulo, Harry Massis Júnior. Foto: Roberto Casimiro/FotoArena/Alamy Live News
El debate sobre el regreso de los aficionados visitantes en los clásicos paulistas tomó nuevo impulso. Esta vez, la postura vino de São Paulo, que pasó a defender abiertamente el fin de los aficionados individuales en los estadios del estado.
El presidente Harry Massis Júnior apoyó la propuesta presentada a las autoridades y afirmó que el regreso podría representar una “mejora del espectáculo”. Además, destacó que el fútbol perdió parte de su ambiente sin la presencia de ambos aficionados.
Líder cita evolución y exige cambio
Harry Massis Júnior sostuvo que el escenario actual es diferente al que motivó la prohibición. Según él, hoy existen más herramientas para garantizar la seguridad dentro y fuera de los estadios.
“El regreso de los aficionados visitantes a los clásicos de São Paulo es una medida importante para realzar el espectáculo en el estado”, afirmó el director.
Posteriormente, reforzó que la tecnología se ha convertido en un aliado en este proceso. “La consolidación del reconocimiento facial, la instalación de cámaras de seguridad y el estricto control de la venta de entradas nos ayudan a imaginar que la prohibición está llegando a su fin”.
La medida surgió tras episodios de violencia
La restricción se implementó en 2016 después de enfrentamientos entre fanáticos de Palmeiras y Corinthians. En su momento, los episodios dejaron muertos y decenas de heridos.
Desde entonces, los clásicos de equipos como Santos y São Paulo comenzaron a jugarse con un solo público. La medida también afectó a otros enfrentamientos tradicionales en el estado.
A lo largo de los años, la decisión ha ayudado a reducir los conflictos dentro de las arenas. Por otro lado, generó críticas por la pérdida de intensidad en los partidos.
La propuesta prevé pruebas con presencia limitada
La idea presentada a las autoridades no prevé un cambio inmediato. Por el contrario, el plan plantea una transición paulatina, con partidos de prueba y presencia controlada de visitantes.
Inicialmente, estos aficionados ocuparían hasta el 10% del aforo de los estadios. Este límite nos permitiría evaluar los impactos operativos y de seguridad con mayor precisión.
Además, el modelo prevé criterios estrictos de acceso. Por ejemplo, vender a fans registrados previamente.
La decisión depende de los cuerpos de seguridad
A pesar de la movilización, el cambio aún depende de la aprobación de las autoridades. La última palabra la tendrán organismos como la Policía Militar y el Ministerio Público.
Al mismo tiempo, los recientes episodios de violencia todavía influyen en el debate. Esto significa que el tema avanza con cautela, incluso ante la presión de directivos y entidades del fútbol.
Mientras tanto, São Paulo mantiene su discurso activo y trata de fortalecer el movimiento. La propuesta permanece en análisis, entre posibles pruebas y el intento de recuperar un elemento tradicional de los clásicos.








