Pedrinho, presidente del Vasco, se muestra eufórico por el buen momento del equipo en el Campeonato Brasileño (Divulgación/Vasco)
Vasco da Gama dio un paso importante entre bastidores y avanzó en las negociaciones para vender su SAF. La directiva del club se reunió con los representantes de Marcos Lamacchia y les transmitió un acuerdo que podría superar los R$ 2 mil millones.
Además, después de largas discusiones y análisis financieros, las partes llegaron a un preacuerdo. Sin embargo, aún quedan pasos importantes por dar, como definir el cronograma final de inversiones y su aprobación por parte de los consejos internos del club.
Acuerdo prevé inversiones y asunción de deuda.
El modelo negociado establece compromisos mínimos de inversión en distintas áreas del club. Estos incluyen contratación, nómina, estructura del centro de capacitación y flujo de caja.
Al mismo tiempo, el nuevo inversor también deberá asumir la responsabilidad de las deudas del club y del SAF, siguiendo el plan de recuperación judicial ya establecido. De esta forma, el acuerdo busca garantizar la estabilidad financiera y la continuidad administrativa.
La negociación aún depende de las aprobaciones
A pesar de los avances, Vasco aún necesita completar los trámites formales antes de cerrar la venta. El acuerdo será analizado por órganos internos, como el Consejo Deliberante y el Consejo de Beneficiarios.
Además, Lamacchia también necesita pasar por procesos de validación, como el análisis del fair play financiero de la Confederación Brasileña de Fútbol. Por tanto, el club evita tomar una postura oficial hasta la firma definitiva.
Vasco se mantiene cauto, pero muestra confianza
Incluso sin un anuncio formal, el presidente Pedrinho ya se ha mostrado optimista sobre el resultado de la negociación. Internamente, el club considera que el inversor puede aportar cantidades superiores al mínimo estipulado en el contrato.
Además, la propuesta supone la compra del 90% de SAF, lo que daría al nuevo grupo el control prácticamente total de la operación futbolística. Las negociaciones se paralizaron tras una advertencia de la CBF.
El club avanza en la recuperación financiera
Paralelamente a la negociación, Vasco también acelera el pago de las deudas. En el primer trimestre de 2026, el club espera saldar una deuda de alrededor de R$ 20 millones.
Entre los pagos se encuentran montos relacionados con acreedores laborales y civiles, además de convenios con la Cámara Nacional de Resolución de Conflictos. Con ello, el club intenta equilibrar sus finanzas mientras busca un nuevo inversor.
La salida del 777 abrió el camino a un nuevo escenario
La negociación actual se produce casi dos años después de la salida de 777 Partners. En su momento, la directiva acudió a los tribunales y rompió con el grupo por incumplimiento de contrato.
Desde entonces, Vasco ha operado sin inversor externo. Aun así, el club logró mantener sus compromisos al día y mejorar los ingresos, impulsados por las últimas campañas y el aumento de ingresos.
Ahora, a medida que avanzan las negociaciones, Vasco se acerca a un nuevo capítulo. De concretarse el acuerdo, el club podrá iniciar una fase de mayor inversión y reestructuración en el fútbol.








