São Paulo en el clásico ante Palmeiras. Foto: Roberto Casimiro/FotoArena/Alamy Live News
La derrota por 3-1 ante el Palmeiras colocó al São Paulo en un escenario delicado en el Campeonato Paulista. A falta de tres jornadas para el final de la primera fase, el club ocupa la primera posición fuera de la zona de descenso y comenzó a hacer cuentas para definir el futuro inmediato. Al mismo tiempo, el calendario plantea nuevos desafíos, con el debut en el Campeonato Brasileño previsto para los próximos días. Entre la amenaza de caer y la posibilidad de clasificación, Tricolor atraviesa una semana de decisiones.
Puntuación ajustada y riesgo real sobre la mesa
Con una victoria, un empate y tres derrotas, São Paulo tiene cuatro puntos. El equipo aparece por delante del Noroeste sólo por criterio de desempate. El equipo de Bauru aún no ganó en el torneo, pero tiene el mismo marcador. Velo Clube también tiene cuatro puntos, lo que mantiene el escenario poco claro.
La distancia hasta la zona de clasificación aún es corta. El octavo lugar, hoy Capivariano, tiene siete puntos. La diferencia de tres puntos mantiene al Tricolor en la lucha por un lugar en los cuartos de final, incluso con el riesgo de descenso presente.
Luego del clásico en Arena Barueri, el técnico Hernán Crespo reconoció el momento delicado, pero pidió precaución. “El Brasileirão aún no comienza y ya estamos hablando del descenso del Paulistão. Tranquilo. Tendremos Santos, Ponte Preta y Primavera”, afirmó.
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Discurso de confianza pese a las presiones
Crespo destacó que el equipo aún depende únicamente de sí mismo para cambiar el escenario. “Existe esa posibilidad, pero hay una posibilidad concreta de clasificarnos para cuartos de final. Si jugamos así, podemos creer”, declaró el técnico.
El discurso refleja el equilibrio entre preocupación y confianza interna. El técnico reconoce el peso de la secuencia negativa, pero apunta a margen de recuperación. São Paulo tendrá dos de los tres partidos finales disputados en el Morumbis, factor visto como una ventaja en el momento más tenso de la fase inicial.
El portero Rafael siguió la misma línea tras el partido ante el Palmeiras. “Queremos clasificarnos. Tenemos tres partidos y dos de ellos son en casa”, dijo. El jugador destacó la necesidad de una concentración inmediata. “Ahora pensamos partido a partido para conseguir estas tres victorias y clasificarnos”.
Enfrentamientos decisivos en el Estado
São Paulo enfrenta al Santos el próximo sábado, a las 20:30, en el Morumbis. Luego, recibirán Primavera el 7 de febrero, nuevamente en casa. La última jornada será fuera de casa, contra Ponte Preta, en el estadio Moisés Lucarelli, el día 15.
Los oponentes directos también tienen enfrentamientos que pueden interferir en la disputa. El Noroeste se enfrenta al Velo Clube y al Santos en casa, además del Primavera fuera. Ponte Preta se enfrenta a Guaraní, Portuguesa y al propio São Paulo, en Campinas.
Cada resultado puede cambiar la composición de la parte inferior de la tabla. Un tropiezo del Tricolor podría obligar al equipo a apoyar combinaciones paralelas en las rondas finales.
En este momento, el São Paulo sólo necesita puntuar más que sus rivales directos para no caer. En otras palabras, tres victorias en los tres compromisos restantes eliminarían cualquier riesgo. A tres puntos de la zona de clasificación, esta secuencia positiva también debería ser suficiente para conseguir la plaza. Siempre y cuando esto implique una combinación de resultados.
Mientras intenta alejarse de la zona de riesgo en el Campeonato Estatal, el São Paulo inicia su andadura en el Brasileirão. El debut se producirá el próximo miércoles, ante Flamengo, en el Morumbis. La secuencia de juegos también incluye duelos contra Santos y Grêmio por el torneo nacional, intercalados con partidos del Paulistão.
Crespo reconoció el impacto del calendario. “Estamos preocupados, sí, pero tendremos tres partidos en los que puede pasar cualquier cosa”, afirmó. El técnico citó el contexto de la temporada. “Un calendario es un calendario, pero dada la situación actual del club y del equipo, tengo confianza”.
El técnico también mencionó la expectativa de refuerzos y el regreso de jugadores que compitieron en la Copinha. “Ya llegarán refuerzos, tendremos a los chicos después de la Copinha”, afirmó.
Con marcadores ajustados, rivales directos en enfrentamiento y compromisos nacionales en paralelo, São Paulo entra en una fase en la que cada jornada puede redefinir el curso del semestre. El club intenta transformar la presión en reacción, mientras Paulistão se acerca al momento más decisivo.








