El presidente Donald Trump ha respaldado el próximo evento de UFC programado para la Casa Blanca, afirmando que la programación de peleas mostrará a los atletas de élite del deporte, una declaración que generó dudas tanto por parte de los fanáticos como de los luchadores después de que se dio a conocer la lista oficial.
“Dana es un gran tipo. Es un buen admirador tuyo, ¿sabes? Dana es un buen tipo. El mejor. Quiero decir, no hay nadie como él”, comentó Trump.
Luego, el presidente afirmó que la cartelera incluiría a los mejores talentos del deporte, a pesar de que la alineación completa acababa de hacerse pública.
“Tenía la idea de montarlo justo en la puerta principal de la Casa Blanca. Estaremos justo en la puerta principal de la Casa Blanca”, explicó Trump. “Y tiene una cartelera tremenda. Ni siquiera sé si está completa, pero acabo de verla y parece que todos serán los mejores. Todos quieren pelear en la Casa Blanca”.
La cartelera oficial presenta un choque por el campeonato de peso ligero entre Ilia Topuria y Justin Gaethje como pelea principal. El evento coestelar presenta a Alex Pereira enfrentándose a Ciryl Gane por el título interino de peso pesado.
Los enfrentamientos adicionales en la cartelera incluyen a Sean O’Malley contra Aiemann Zahabi, Michael Chandler contra Mauricio Ruffy, Bo Nickal contra Kyle Daukaus y Diego Lopes contra Steve García.
Sin embargo, el anuncio de la cartelera ha generado opiniones divididas dentro de la comunidad de MMA, y numerosos fanáticos destacaron la notable ausencia de varios luchadores destacados.
Grandes estrellas, entre ellas Conor McGregor, Jon Jones e Islam Makhachev, que previamente habían mostrado interés en competir en el evento de la Casa Blanca, no están en la lista.
La ex campeona de UFC Ronda Rousey expresó duras críticas a la tarjeta luego de su presentación. “Dana sabe que la carta de la Casa Blanca apesta”, afirmó Rousey en una conferencia de prensa. “Él sabe que estuvieron impulsando esto durante más de un año y que no cumplió con las expectativas”.
Sin embargo, los funcionarios de UFC y los organizadores de la Casa Blanca continúan considerando el evento como una ocasión innovadora para el deporte.








