La FIFA ha confirmado que los árbitros ingleses Anthony Taylor y Michael Oliver tienen prohibido dirigir cualquier partido de Argentina en el Mundial de este año, debido a la Guerra de las Malvinas hace 44 años. Naturalmente, se tienen en cuenta numerosos factores a la hora de designar a los árbitros, siendo el más crucial el desempeño colectivo del árbitro que trabaja junto con sus dos árbitros asistentes.
Este aspecto fundamental forma parte de un proceso de evaluación continuo supervisado por la Comisión de Árbitros de la FIFA, encabezada por el ex funcionario de la final de la Copa del Mundo Pierluigi Collina. Claramente, un árbitro no puede hacerse cargo de los partidos de su propio país, ni puede ser asignado a un partido que tenga implicaciones directas para su país de origen en la competición. Por ejemplo, ni a Oliver ni a Taylor se les habría permitido arbitrar ningún encuentro de la fase de grupos del Grupo L de Inglaterra, incluso si el partido no hubiera contado con los Tres Leones, como en el caso de Ghana vs Panamá.
Además, un árbitro inglés no podría hacerse cargo del Argentina vs Suiza este fin de semana, ya que sus decisiones podrían afectar directamente a los posibles oponentes de Inglaterra en las semifinales en caso de que el equipo de Thomas Tuchel avance. Dicho esto, esta norma no se aplica más allá de la siguiente ronda de partidos, lo que explica por qué se permitió que un equipo arbitral enteramente argentino supervisara la victoria de Francia por 2-0 en cuartos de final sobre Marruecos, a pesar de que Argentina era un posible oponente en la final.
Sin embargo, existen consideraciones geopolíticas adicionales que entran en juego cuando se asignan árbitros a los partidos. Naturalmente, la FIFA es muy consciente de las situaciones políticamente delicadas y opta por aplicar el pragmatismo a la hora de seleccionar un árbitro. Una fuente caracterizó el proceso como “bastante fluido”, sin que se impusieran reglas rígidas al procedimiento.
Sin embargo, un portavoz de la FIFA confirmó que la Guerra de las Malvinas de 1982 es una consideración a la hora de nombrar un árbitro. Por lo tanto, a un árbitro inglés no se le permitiría supervisar un partido de Argentina, ni un encuentro que tenga una consecuencia directa para Argentina en el siguiente partido, y viceversa.
The Mirror informó en 2022 que a Taylor y Oliver se les impidió arbitrar la final de la Copa del Mundo 2022 debido a la participación de Argentina, con una gran probabilidad de que esta situación pueda replicarse dado que Inglaterra y Argentina están ubicadas en la misma mitad del sorteo en la edición del torneo de este verano.
La Guerra de las Malvinas todavía se considera un tema políticamente delicado, aunque conflictos tan distantes como la Segunda Guerra Mundial no son una consideración. La guerra también fue mencionada por los jugadores argentinos, que cantaron una canción llamada ‘Muchachos’ en el vestuario tras su victoria en cuartos de final sobre Egipto.
A pesar de las estrictas reglas de la FIFA sobre la expresión política dentro de los estadios, no se espera que Argentina enfrente ninguna acción por cantar la canción. A medida que la Copa Mundial de 2026 avanza hacia sus fases finales, se intensificará el examen de las selecciones de árbitros. Sin embargo, la FIFA ha dejado muy claro que Taylor y Oliver serán excluidos de arbitrar cualquier partido de Argentina.








