Los fanáticos estadounidenses han instado a Donald Trump a intervenir luego de la polémica tarjeta roja de Folarin Balogun en la Copa del Mundo.
La nación anfitriona logró un partido de octavos de final contra Bélgica después de derrotar a Bosnia y Herzegovina por 2-0, con Balogun volviendo a encontrar la red en la primera mitad.
El fallo provocó la indignación de los jugadores y el cuerpo técnico de Estados Unidos, y Thierry Henry se unió a quienes pedían que prevaleciera la razón.
Balogun quedará fuera de la ronda eliminatoria ya que el USMNT no puede impugnar el fallo según las directrices explícitas de la FIFA.
El artículo 66.4 especifica: “Una expulsión conlleva automáticamente la suspensión del partido siguiente. Los órganos judiciales de la FIFA pueden imponer suspensiones de partido adicionales y otras medidas disciplinarias”.
A pesar de esto, los seguidores de Estados Unidos han apelado al presidente, pidiéndole que aproveche sus conexiones con el organismo rector del fútbol para revertir el fallo.
Numerosos fanáticos inundaron las redes sociales exigiendo que Trump “haga algunas llamadas” con respecto a la decisión. Un partidario comentó: “Trump necesita apelar a la FIFA y emitir una orden ejecutiva”.
Otro usuario de las redes sociales preguntó: “¿Por qué Trump no ha perdonado todavía a Balogun?”, mientras que otros propusieron que intercambiara su Premio de la Paz de la FIFA para revocar la decisión.
Trump recibió el premio inaugural de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en diciembre pasado, y la relación entre ambos continúa atrayendo el escrutinio público.
Posteriormente se presentó una denuncia formal, pidiendo una investigación sobre el proceso de selección y alegando que Infantino violó las pautas de neutralidad política.
A pesar de las buenas actuaciones del equipo de Mauricio Pochettino en el campo, el presidente aún no ha aparecido en ningún partido durante el torneo de este verano.
La semana pasada surgieron informes de que los funcionarios desconfían de que Trump asista a los juegos luego de cánticos audibles que lo conectan con el pedófilo caído en desgracia Jeffrey Epstein.
Una fuente reveló: “No hay un fanático vivo que no sepa cuán frágil es el ego de Trump. En los últimos meses, ha tenido que lidiar con abucheos generalizados cada vez que asiste a eventos deportivos importantes en Estados Unidos, pero este es otro nivel completamente diferente.
“Su personal está en modo de crisis tratando de evitar que el presidente esté expuesto a los cánticos en persona, y eso incluye evitar partidos que involucren a equipos de habla inglesa”.








