El zaguero francés Oscar Jégou comparecerá el martes 10 de marzo ante una comisión disciplinaria independiente tras haber sido citado por un acto de juego desleal que muchos interpretaron como una gubia, durante el agitado partido del sábado entre Escocia y Francia en el Seis Naciones.
Según el informe de citación, el jugador de 22 años ha sido citado por un acto de “juego sucio” contrario a la Regla 9.12 de World Rugby, que prohíbe cualquier forma de abuso físico o verbal: “un jugador no debe agredir física o verbalmente a nadie. La agresión física incluye en particular, pero no exclusivamente, morder, golpear, hacer contacto con los ojos, los ojos o el área de los ojos, golpear con cualquier parte del brazo, el hombro, la cabeza o las rodillas, pisotear, agacharse o pateando”.
Durante un maul escocés cerca de la línea de try francesa, Jégou colocó su mano derecha en la cara del hooker sustituto de Escocia, Ewan Ashman. Las imágenes en primer plano parecen mostrar sus dedos entrando en contacto con el área de los ojos, una acción prohibida y ampliamente condenada como uno de los actos más bajos en un campo de rugby.
Este incidente, ocurrido antes del try marcado por Darcy Graham en el minuto 59, no fue examinado por el árbitro Angus Gardner ni mencionado en la rueda de prensa posterior al partido.
El caso del jugador será visto por videoconferencia por una comisión disciplinaria independiente compuesta por Simon Thomas (presidente), Christopher Morgan y John Langford. Esta audiencia está programada para el martes 10 de marzo de 2026 a las 9:30 a.m. (GMT).
La citación expone al jugador a la escala de sanciones previstas por el contacto con los ojos, que van, en caso de un gesto intencionado, de una suspensión de 12 a 208 semanas, según la gravedad, y, en caso de un acto sucio no intencionado, de 6 a 208 semanas, que se dividen nuevamente en tres niveles de peligro.
Eben Etzebeth fue suspendido durante 12 semanas cuando fue declarado culpable de arrancarse los ojos durante el partido de los Springboks contra Gales en noviembre pasado, gesto que se consideró intencionado, pero con circunstancias atenuantes.








