Óscar apoyó al Santos, pero se enamoró del Corinthians

Oscar se hizo hincha del Corinthian luego de ganar el Campeonato Brasileño con el club (Créditos: Divulgación/Corinthians)

El máximo ídolo del baloncesto brasileño, Oscar Schmidt, falleció este viernes a los 68 años, dejando un gran legado y toda una vida dedicada al baloncesto. Sin embargo, Óscar tenía una fuerte conexión con el fútbol y los clubes que prefería.

Óscar creció siendo hincha del Santos, le gustaba el Fluminense de niño y jugó por primera vez como profesional en el Palmeiras. Sin embargo, se hizo aficionado del Corinthians tras ganar un título brasileño en 1996.

Mão Santa nació hincha del Santos. Motivado por la generación liderada por Pelé, Óscar tenía al Peixe como su club favorito. Además del Santos, admiraba al Fluminense, ya que, en su infancia, el Tricolor era su equipo en el fútbol de botones, tan popular en la época.

Sin embargo, a partir de la edad adulta, más precisamente durante el baloncesto profesional, estos sentimientos permanecieron ocultos. Esto se debe a que Mão Santa hizo sus primeros tiros con la camiseta del Palmeiras, en 1975. Allí, Oscar anotó sus primeros puntos como profesional.

La conexión con Palmeiras era fuerte. Entre 1975 y 1978, Oscar pasó de ser un niño que necesitaba su primera oportunidad a ser el protagonista principal del título brasileño de 1977. En la final, Verdão enfrentó y venció al Flamengo, potencia en ese momento.

Título y amor por los corintios

Oscar Schmidt creció en el deporte, ganando títulos para clubes y la selección brasileña. Se convirtió en un genio y un referente del baloncesto mundial. En 1995, a punto de competir en sus últimos Juegos Olímpicos, que serían el año siguiente, en Atlanta, vistió la camiseta del Corinthians.

Permaneció en el Timão durante dos años y, en 1996, vivió su punto culminante vistiendo la camiseta del Timão. Tras vencer al Corinthians-RS, se proclamó campeón de Brasil, poniendo fin a un ayuno de 27 años sin ganar. A partir de entonces, nunca más sacó de su corazón los Corintios. Con 38 años en ese momento, Óscar era el máximo goleador, MVP de la competición.

“Fue el Campeonato Brasileño lo que me hizo cambiar de abrigo. Estaba apoyando al Santos y me cambié de abrigo”, dijo, en una entrevista al sitio GE.

En 2011, el Corinthians rindió un gran homenaje a Mão Santa. Oscar fue el primer deportista fuera del fútbol inmortalizado en el Paseo de la Fama del club paulista. Por eso, con la muerte de Óscar, el Corinthians pierde más que un ídolo, sino a uno de sus hinchas más ilustres.