La selección de Italia dio la mayor sorpresa del día al quedar eliminada del próximo Mundial ante Bosnia. Los “Azzurri” registraron ahora su tercera ausencia de los Mundiales, lo que desencadenó una crisis institucional inmediata en el fútbol italiano.
Respaldo a Gattuso en plena crisis
Pese al golpe deportivo, el presidente de la Federación Italiana, Gabriele Gravina, compareció en rueda de prensa para calmar las preocupaciones sobre el banquillo. “Quiero felicitar a los jugadores y a Rino Gattuso. Es un gran entrenador y le he pedido que se quede”, afirmó el directivo, destacando el “increíble crecimiento” del equipo en los últimos meses a pesar del resultado final.
Incertidumbre sobre la presidencia
Cuando se le preguntó sobre su propia renuncia, Gravina se mostró evasivo y remitió la decisión a los órganos oficiales. “Entiendo los llamamientos a la dimisión, pero hay un foro político adecuado para hacer esas valoraciones”, concluyó, dejando en el aire su futuro tras este último fracaso.
Este artículo fue traducido al inglés por Inteligencia Artificial. Puedes leer la versión original en 🇪🇸 aquí.








