Los jugadores argentinos lamentan la derrota. Foto: Foto AP/Matt Rourke)
Argentina perdió ante España por 1-0, en la prórroga, este domingo (19), y quedó subcampeona del Mundial de 2026. Sumado a la derrota, el equipo de Lionel Scaloni salió del MetLife Stadium con un récord que ningún equipo quisiera alcanzar.
Durante los 90 minutos del tiempo reglamentario, los argentinos ni siquiera consiguieron disparar a la portería defendida por Unai Simón. Desde que se empezaron a registrar este tipo de estadísticas en 1966, ningún equipo había disputado una final de un Mundial sin rematar ni una sola vez hacia la portería contraria.
Los datos muestran el dominio español en toda la decisión. El equipo de Luis de la Fuente controló la posesión del balón, redujo los espacios y prácticamente anuló el ataque liderado por Lionel Messi.
Argentina supera antiguo récord negativo
Curiosamente, la peor actuación ofensiva en una final ya le perteneció a la propia Argentina. En la final del Mundial de 1990, contra Alemania Federal, los argentinos hicieron sólo un tiro a puerta y perdieron 1-0.
Ahora, el equipo marcó una marca aún más negativa al finalizar el tiempo reglamentario sin necesitar defensa alguna de Unai Simón.
Además, la encuesta refuerza lo raro que es este tipo de acción. En más de 900 partidos de la Copa Mundial disputados desde 1966, sólo tres equipos habían pasado los 90 minutos completos sin realizar un tiro a puerta.
Antes de la final de este domingo, los únicos dos casos pertenecían a Costa Rica. La selección centroamericana registró el hito en la derrota por 1-0 ante Brasil, en la fase de grupos del Mundial de 1990. Luego repitieron hazaña en la derrota sufrida por España por 7-0, en el estreno del Mundial de 2022.
Con esto, Argentina se convirtió en la primera selección en registrar esta actuación precisamente en una final de un Mundial.
España dominó la final de principio a fin
Las estadísticas reflejaron lo ocurrido en el campo. Desde los primeros minutos, España controló las acciones, intercambió pases con soltura y limitó los ataques argentinos.
Mientras tanto, al equipo de Lionel Scaloni le costó mucho generar espacios. Messi recibió fuertes marcajes durante todo el partido y Julián Álvarez apenas participó del partido.
En la recta final del segundo tiempo la situación argentina se complicó aún más. Enzo Fernández recibió su segunda tarjeta amarilla y dejó al equipo con un jugador menos. Aun así, los sudamericanos resistieron y tomaron la decisión de ir a la prórroga.
Sin embargo, en la prórroga la presión española finalmente dio sus frutos. Ferran Torres marcó el gol de la victoria del título y aseguró el segundo campeonato mundial de España.
Argentina salió de Estados Unidos con el subcampeonato y un récord negativo que quedará marcado en la historia de los finales mundialistas.








