Botafogo finaliza alianza con Reebok y tiene nuevo proveedor

Medina regresa al equipo tras cumplir suspensión (Foto: Jorge Rodrigues/AGIF)

Botafogo anunció, este jueves (16), el fin de la colaboración con Reebok, que suministraba material deportivo al club desde hacía tres años. Al mismo tiempo, la directiva ya ha avanzado en las negociaciones para cerrar con Mizuno, lo que indica una transición planificada sin ruptura repentina.

En un comunicado oficial, el club quiso reconocer el papel del ex proveedor durante un período considerado importante. “Botafogo agradece a Reebok por los tres años de colaboración y por el aporte esencial en la construcción de nuevos capítulos en la historia de Mais Tradicional”, informó. Además, destacó que la marca permanecerá presente por un período de adaptación, hasta el debut de los nuevos uniformes.

Mientras cierra un ciclo, Botafogo ya organiza el siguiente paso. El acuerdo con Mizuno, por su parte, está en marcha y debería tener una duración de tres años y medio, con vigencia hasta 2029. De esta forma, el club busca estabilidad y continuidad en su estrategia de marca.

Además, incluso con un cambio de proveedor, se mantendrá el modelo recientemente adoptado. En otras palabras, el departamento de branding seguirá siendo responsable del desarrollo creativo de los uniformes. Así, Botafogo preserva su identidad visual y evita cambios bruscos en el estilo de las piezas.

Por otro lado, la elección de Mizuno también refleja una mayor ambición. La empresa ya mantiene asociaciones con clubes tradicionales de Europa, como la Lazio y el Mónaco. Además, patrocina a deportistas de renombre, como Gabriel Barbosa y João Félix, lo que refuerza su presencia global.

El cambio llega en un momento turbulento. Esta semana, el club fue puesto a la venta por la sociedad gestora SAF.

Por otro lado, el vínculo con Reebok estuvo directamente ligado a un momento de transformación para el club. Desde el inicio de SAF, la marca ha participado en un ciclo de reorganización institucional y deportiva. En este sentido, acompañó importantes logros y el reposicionamiento de Botafogo en el escenario sudamericano.

Además, algunas colecciones lanzadas a lo largo de la asociación fueron bien recibidas entre los fans y en el mercado. La línea “Pasado, Presente y Futuro”, por ejemplo, simbolizaba esta fase de reconstrucción. Al mismo tiempo, el club volvió a competir por títulos relevantes y ganó la Copa Libertadores da América.

Aún así, incluso con la rescisión del contrato, el tono adoptado por el club fue de reconocimiento. “La marca continúa vistiendo a nuestros deportistas durante un período de transición hasta el lanzamiento de los nuevos uniformes”, reforzó el comunicado. De esta forma, Botafogo evita una ruptura inmediata y mantiene la estabilidad durante el cambio.

La transición busca el equilibrio entre identidad y expansión

Al mismo tiempo, la llegada de Mizuno representa más que un simple cambio de proveedor. Por un lado, el club mantiene un control creativo interno, lo que garantiza la continuidad estética. Por otro lado, amplía sus posibilidades de inserción internacional, aprovechando la presencia global del nuevo socio.

Además, esta estrategia indica una preocupación por fortalecer la marca Botafogo fuera de Brasil. Conectar con una empresa establecida en diferentes mercados puede abrir nuevas oportunidades comerciales e institucionales. Así, el movimiento va más allá del uniforme y forma parte de un proyecto más amplio.

Mientras tanto, en el corto plazo, el elenco seguirá utilizando los modelos actuales. Posteriormente se deberán presentar los nuevos uniformes bajo la dirección de Mizuno. Hasta entonces, el club está realizando la transición de forma paulatina, evitando impactos directos en el día a día del equipo.