Flamengo incluso abrió conversaciones para fichar a Neymar en un momento de inestabilidad para el delantero en el fútbol europeo. El intento se produjo durante la etapa del jugador en el Paris Saint-Germain y fue confirmado por Marcos Braz, entonces director responsable de fútbol del club carioca.
El ataque, sin embargo, no pasó de la fase inicial. A pesar del interés y del contacto directo con el personal del deportista, el escenario financiero y contractual hacía inviable cualquier avance concreto en las negociaciones.
La reunión en Río allanó el camino para la investigación
Marcos Braz reveló que buscó entender la situación del jugador y, por eso, se reunió con el padre de Neymar, responsable de gestionar la carrera del delantero. El encuentro tuvo lugar en el tradicional Palacio de Copacabana, en la Zona Sur de Río.
“No es que lo haya intentado, incluso hablé con su padre, que se ocupa de su carrera. Fui a entender su momento en el PSG”, explicó el directivo.
Según Braz, el contacto fue de carácter exploratorio. La idea era valorar si había alguna posibilidad de viabilizar el traspaso, sobre todo ante las noticias sobre el descontento del jugador en Francia.
A pesar de la apertura inicial, las negociaciones pronto toparon con un obstáculo decisivo: el contrato actual con el club francés. En ese momento, el PSG mantuvo el control sobre la estancia del deportista, con cláusulas que dificultaban cualquier salida.
“Tenía un contrato que, en un momento determinado, podía ejercer o no ejercer una opción, y entonces el PSG también podía decidir. Y el club ya había dejado claro que la ejercería”, afirmó Braz.
Además, el importe involucrado hacía extremadamente compleja la operación. El delantero había sido fichado por el PSG por 222 millones de euros, lo que elevaba notablemente cualquier intento de negociación.
El modelo financiero estaría fuera del estándar del club
Otro punto determinante fue el coste salarial del jugador. Según el exdirector, Flamengo necesitaría realizar una ingeniería financiera no estándar para que el contrato sea viable.
“Era el tipo de contrato que no se podía hacer de forma sencilla. Habría que construir un proyecto financiero, porque el salario no podía venir del flujo de caja del Flamengo”, explicó.
Este escenario descartó la posibilidad de avance. Sin una estructura externa que soporte los costes, el club optó por no continuar con las negociaciones.
Relación cordial, pero sin resultado positivo
Aún sin acuerdo, Braz destacó el respeto en el contacto con la familia del jugador. Según él, la relación siempre fue positiva, lo que facilitó el diálogo inicial.
“Siempre han tratado al Flamengo con mucho respeto. Hay un gran cariño”, comentó.
Sin avances en las negociaciones, el delantero continuó en el fútbol europeo hasta dejar el PSG en 2023. Luego pasó al Al Hilal y, en 2025, regresó a Brasil para defender al Santos Futebol Clube.
El intento rojinegro, aunque breve, deja al descubierto el tamaño del desafío financiero que involucra a los jugadores de este nivel, incluso para los clubes con mayor poder económico del país.








