Dorival Júnior está bajo presión en su puesto (Crédito: Marco Galvao/Fotoarena/Alamy)
La crisis del Corinthians ganó un capítulo más este jueves. Horas después de la derrota ante el Fluminense, integrantes de Gaviões da Fiel acudieron al centro de entrenamiento del club para reclamar directamente al plantel y al técnico Dorival Júnior.
La protesta se produjo poco después de que los aficionados regresaran de Río de Janeiro, donde presenciaron la derrota por 3-1 en el Maracaná. Además, el momento agrava el descontento, ya que el equipo lleva ocho partidos consecutivos sin ganar esta temporada.
Los fanáticos presionan para obtener respuestas inmediatas
En el CT, los aficionados esperaron la autorización para ingresar y conversar con jugadores y miembros del cuerpo técnico. Mientras tanto, afuera, las protestas cobraron fuerza, con demandas directas por el desempeño reciente del equipo.
Aún en el estadio, tras el pitido final, parte de la afición ya se había manifestado. En ese momento, los gritos apuntaron tanto a Dorival como a los deportistas, reflejando el desgaste provocado por la secuencia negativa.
Ahora la presión aumenta, principalmente porque el equipo no logra reaccionar en el campo. La falta de resultados ha aumentado el clima de desconfianza entre la afición y la plantilla.
Las protestas se repiten y aumentan la tensión interna
El escenario no tiene precedentes. En marzo, CT ya había sido escenario de manifestaciones similares después de una derrota en casa ante el Coritiba. En aquella ocasión, incluso dirigentes organizados ingresaron al recinto para conversar directamente con el grupo.
Esta vez la situación se repite en un contexto aún más delicado. La secuencia sin victorias prolonga la crisis y aumenta la demanda de cambios inmediatos.
Internamente, el ambiente se vuelve más tenso con cada ronda. Lo que alguna vez fue confianza en el trabajo del comité técnico comienza a dar paso a preguntas más frecuentes.
La racha de victorias presiona a Dorival
La última victoria del Corinthians se produjo en febrero, ante el Athletico Paranaense, fuera de casa. Desde entonces, el equipo ha alternado empates y derrotas, sin poder volver al rendimiento que marcó la temporada anterior.
Como resultado, el trabajo de Dorival Júnior, anteriormente respaldado por títulos recientes, ahora está en duda. La presión externa, sumada al momento en el campo, crea un escenario de inestabilidad.
El próximo partido se convierte en un punto de inflexión
Ante este contexto, el enfrentamiento contra Internacional cobra aún mayor peso. El partido se disputa el domingo, en el Neo Química Arena, y podría influir directamente en los próximos pasos del equipo.
Con diez puntos, el Corinthians ocupa la parte media de la tabla. El rival aparece justo detrás, lo que aumenta la importancia del duelo.
Mientras tanto, el medio ambiente sigue cargado. La respuesta sobre el terreno se volvió no sólo necesaria, sino también urgente.








