João Ricardo, portero del Fortaleza (Mateus Lotif / FEC)
La negociación que implica la llegada de João Ricardo en el Corinthians estuvo cerrado este lunes (2). El portero se sometió a exámenes médicos, pero no estaba clínicamente autorizado para firmar contrato. Poco después de la evaluación, el deportista regresó a Fortaleza, acabando, al menos por ahora, con la posibilidad de reforzar el plantel paulista.
El arquero fue operado del hombro derecho en octubre de la pasada temporada. Desde entonces, no ha vuelto oficialmente a la actuación.
Además, la historia reciente pesó en la decisión. El jugador no participó en la recta final de la Serie A, período en el que Fortaleza acabó descendido. En 2026, incluso, aún no ha entrado al campo. Internamente, ya había indicios de que no sería utilizado en el equipo de Ceará, sobre todo por su alto salario. Actualmente, Brenno ocupa el puesto titular bajo el mando de Carpini.
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Detrás de escena de la negociación
Las negociaciones estuvieron a cargo de Pedro Martins y Marcelo Paz, representantes de los clubes involucrados. El diálogo entre las partes se había desarrollado en paralelo con otros movimientos. El centrocampista Matheus Pereira, por ejemplo, había aceptado previamente ir al Timão, mientras que Ryan tomó el camino opuesto.
Aunque experimentado e identificado con Fortaleza, La marcha de João Ricardo al Corinthians dependía exclusivamente de la aprobación médica para sellar el acuerdo. Como esto no ocurrió, el escenario cambia inmediatamente.
Así, Timão tiende a intensificar la búsqueda de un nuevo portero en el mercado. La idea de la directiva es contratar una opción para competir por el puesto o, al menos, componer el plantel como alternativa al titular Hugo Souza. Actualmente, el club cuenta con Felipe Longo y Kauê como reservas inmediatas. Sin embargo, el dúo formado en la base aún no se ha consolidado plenamente en el CT Joaquim Grava, lo que genera dudas internas.
Por tanto, reprobar los exámenes resetea la planificación del puesto. La pizarra blanquinegra evalúa nombres y monitorea oportunidades, especialmente considerando la secuencia de la temporada. El resultado del caso refuerza la importancia del protocolo médico en las negociaciones y pone de relieve la cautela adoptada por el departamento de fútbol.








