El internacional suizo Breel Embolo estaba llorando después de su controvertida tarjeta roja durante su enfrentamiento en la Copa del Mundo contra Argentina. El jugador de 29 años fue expulsado por una segunda tarjeta amarilla después de que el VAR implementara la regla de identidad errónea.
Embolo recibió la orden de marcharse tras caer reclamando un tiro libre y tocar con el centrocampista argentino, que inicialmente fue amonestado. Sin embargo, se ordenó al árbitro portugués Joao Pinheiro que consultara al monitor de la cancha y se le recomendó anular su decisión original debido a la nueva decisión de la FIFA sobre el error de identidad. El atacante del Rennes estuvo pisando sobre hielo fino durante gran parte del encuentro tras su descuidada entrada a Paredes justo antes del descanso. Su partido, y potencialmente su torneo, terminó de manera devastadora cuando intentó engañar al árbitro portugués para que amonestara al mediocampista de Boca Juniors, solo para que se revocara el veredicto en su contra.
Embolo tuvo que ser impedido de acercarse al árbitro tras su decisión y abandonó el terreno de juego angustiado. Al anunciarse en el estadio, dijo: “Después de la revisión, no hay falta para el número cinco, para el número siete, hay simulación clara, decisión final, tarjeta amarilla número siete”.
Marcó la última aplicación de las nuevas regulaciones después de que la IFAB introdujera nuevos protocolos antes de la Copa del Mundo de este verano. La disposición ya había sido invocada en la competición cuando el estadounidense Tim Ream vio anulada su tarjeta amarilla por una entrada a Miguel Almirón, quien posteriormente fue amonestado por simulación.
El jefe de arbitraje de la FIFA, Pierluigi Collina, respaldó la introducción de la regla de identidad errónea, que permite revertir las decisiones si un jugador es amonestado o expulsado por una falta que en realidad fue cometida por el equipo contrario. Tras ser declarado culpable de simulación, Embolo recibió una tarjeta amarilla, lo que provocó su expulsión después de haber recibido una tarjeta amarilla al principio del partido.
La desventaja numérica llegó en un momento crucial para el conjunto europeo, que había luchado por volver a estar en la pelea. Se habían quedado atrás en la primera mitad cuando el mediocampista del Liverpool Alexis Mac Allister superó en salto a Manuel Akanji para romper el punto muerto en 10 minutos. Suiza comenzó a encontrar su ritmo en la segunda mitad, particularmente a través de canales amplios, y fue desde una de esas posiciones que Dan Ndoye, del Nottingham Forest, encontró la red.
Una hábil pared con Ricardo Rodríguez lo envió claro por la izquierda y pasó el balón más allá de Emiliano Martínez desde un ángulo cerrado. Esto le dio a los suizos la oportunidad de tomar el control, pero apenas cinco minutos después de empatar, Embolo recibió sus órdenes de marchar.
Los vencedores de los cuartos de final se enfrentarían a Inglaterra en las semifinales, tras el triunfo de los Tres Leones por 2-1 en la prórroga sobre Noruega. Como consecuencia de la tarjeta roja de Embolo, el delantero suizo quedaría descartado para un posible choque de cuartos de final contra Inglaterra, en caso de superar a los campeones defensores.








