El límite de las 11:00 p. m.: Wimbledon impone un estricto toque de queda a las 23:00 horas, hora local, y prohíbe cualquier torneo después de esta hora. A diferencia del Abierto de Australia o el Abierto de Estados Unidos, que habitualmente cuentan con partidos que se extienden hasta las primeras horas de la mañana, Wimbledon sigue siendo el único Grand Slam con un límite operativo estricto hasta altas horas de la noche.
El origen (2009): El Ayuntamiento de Merton introdujo el toque de queda en 2009. Era una condición de planificación obligatoria requerida legalmente para que el All England Club obtuviera el permiso de planificación para construir el techo de la cancha central. Posteriormente se amplió hasta la cancha n.° 1 cuando se completó su techo retráctil en 2019.
Por qué existe: Debido a que el torneo se lleva a cabo en un vecindario altamente residencial, el toque de queda sirve para equilibrar la escala de un evento deportivo internacional masivo con el bienestar de los residentes locales. Mitiga el ruido nocturno, las interrupciones y la contaminación lumínica en el área local SW19.
El factor transporte: La seguridad y la conectividad del transporte público juegan un papel importante en la norma. Detener el juego antes de las 23:00 horas garantiza que decenas de miles de aficionados visitantes, personal y trabajadores del estadio puedan acceder de forma segura a los trenes, autobuses y redes de metro locales para regresar a casa antes de que se cierren los servicios.
Suspensión automática: Si un partido todavía está en curso cuando se alcanza el umbral de las 23:00 horas, el juego se suspende automáticamente. El juez de silla detendrá el partido y los jugadores deben regresar a las canchas al día siguiente para concluir los sets restantes, lo que a menudo genera importantes desafíos de programación.
Discreción y doblar las reglas: Si bien el límite es estricto, las autoridades locales permiten una flexibilidad menor utilizando la discreción del “sentido común”. En 2012, a Andy Murray se le permitió terminar su partido contra Marcos Baghdatis, que concluyó a las 23.02 horas, ya que estaba a sólo un juego de conseguir una victoria en cuatro sets.
El último disco termina: El final de Murray a las 23.02 es la última conclusión de un partido en la historia de Wimbledon. El segundo último final se produjo en 2010, cuando Novak Djokovic superó por poco el toque de queda al concluir su victoria sobre Olivier Rochus a las 22:58, justo antes del corte estricto.
Paros proactivos y controversia: Para evitar interrupciones repentinas a mitad del juego, los organizadores suelen detener los partidos temprano si un set final no puede terminar de manera realista antes de las 11:00 p.m. Esto ha provocado una gran controversia, como cuando el partido de Taylor Fritz se detuvo a las 22:18 horas del año pasado, lo que dejó a los jugadores furiosos por la interrupción anticipada.








