En abril, el organismo rector del fútbol confirmó que la IFAB aprobó por unanimidad tarjetas rojas para los jugadores que se tapaban la boca para ocultar lo que decían. Se introdujo como medio para prevenir comportamientos discriminatorios e inapropiados. Mientras representaba a Paraguay, Almirón vio la roja después de que un control del VAR lo vio enfrentarse a un jugador turco con la mano sobre la boca. El árbitro salvadoreño Iván Barton lo expulsó tras consultar al monitor, lo que provocó la furia del banquillo de Paraguay.
Almirón estaba discutiendo con Mert Muldur en el momento en que se llevó la mano a la boca. Es una tarjeta roja que bien podría poner fin al torneo del delantero. La importancia de la decisión quedó acentuada por la furiosa reacción de sus compañeros y entrenadores, que también provocó que ambos bandos se encontraran físicamente en el centro del campo.
Será suspendido al menos por un partido, que es el choque potencialmente crucial contra Australia el 26 de junio. Si su país no logra salir del Grupo D, su tarjeta roja será su último acto en la competición.
Paraguay puede intentar apelar para que se anule la tarjeta roja, pero la explicación de la FIFA sobre esta regla deja poco margen de interpretación. Dice: “A discreción del organizador de la competición, cualquier jugador que se tape la boca en una situación de enfrentamiento con un adversario podrá ser sancionado con una tarjeta roja”.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, hizo un gran esfuerzo al introducir esta regla y anunciarla al mundo. Cuando se aprobó, publicó en Instagram: “En una reunión especial de la Junta de la Asociación Internacional de Fútbol (IFAB) en Vancouver, se tomaron algunas decisiones clave para proteger la integridad de nuestro juego y garantizar que el respeto mutuo continúe gobernando el fútbol en todos los niveles.
“Acordamos por unanimidad que, a discreción del organizador de la competición, cualquier jugador que se tape la boca en una situación de enfrentamiento con un oponente puede ser sancionado con una tarjeta roja. Además, a discreción del organizador de la competición, el árbitro puede sancionar con una tarjeta roja a cualquier jugador que abandone el terreno de juego en protesta por la decisión del árbitro.
“Esta nueva regla también se aplicará a cualquier funcionario del equipo que incite a los jugadores a abandonar el campo de juego. Agradezco a todas las partes interesadas por su tiempo, sus valiosos aportes y su alineación en estos importantes asuntos que se han manejado en un proceso de consulta liderado por la FIFA.
“Estas modificaciones se implementarán en la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026 y todos los demás organizadores de competiciones podrán decidir si implementan los cambios antes de que entren en vigor el 1 de julio de 2026”.








