El Real Madrid cayó en Mallorca el sábado cuando el equipo de Álvaro Arbeloa corría el riesgo de perder más terreno en la carrera por el título de La Liga.
Vedat Muriqi anotó en el tiempo de descuento de la segunda parte, dos minutos después de que Eder Militao empatara para el Madrid.
Manu Morlanes había abierto el marcador cuatro minutos antes del descanso, con lo que los locales se alejaban de la zona de descenso y se situaban en la 17ª posición, por encima del Elche, con la victoria.
El resultado, sin embargo, también tiene un impacto significativo en la cima de la tabla y deja al Madrid a cuatro puntos del líder de la liga, el Barcelona, que jugará como visitante contra el tercero, el Atlético de Madrid, más tarde el sábado.
Tres días antes del partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Bayern de Múnich, ni Vinicius Junior ni Jude Bellingham comenzaron el partido, y ambos ingresaron como suplentes en la segunda parte.
La derrota pone fin a la racha ganadora de cinco partidos del Madrid en todas las competiciones, pero sí significa que ha perdido tres de sus últimos seis partidos en La Liga, tras las recientes derrotas ante Celta de Vigo y Getafe.
Una derrota perjudicial para el Madrid
Análisis del corresponsal del Real Madrid Guillermo Rai
Madrid se ha vuelto a conectar con algunos fantasmas familiares y no deseados.
Arbeloa no contó con Fede Valverde, sancionado tras la tarjeta roja que recibió en el derbi madrileño ante el Atlético y, en particular, optó por dar descanso a Vinicius Jr., que jugó dos veces con Brasil durante el parón internacional.
El Madrid mantuvo la fe en Brahim Díaz y una vez más recurrió al producto de la cantera Manuel Ángel para equilibrar el mediocampo, dejando a Thiago Pitarch, una de las sorpresas de la temporada, en el banquillo.
Inicialmente, el plan funcionó. El Madrid controló los primeros compases y Kylian Mbappé logró varias ocasiones claras. Pero la falta de vanguardia resultó costosa y el Mallorca aprovechó un cabezazo del mediocampista Morlanes para adelantarse.
En lugar de responder, el Madrid se encogió tras el descanso. La presentación de Bellingham (limitada a un cameo de 30 minutos y aún sin estar en plena forma) y Vinicius Jr., fuertemente abucheado, no lograron alterar la dirección del juego.
Un cabezazo tardío de Militao insinuó brevemente una remontada, pero éste no era el Madrid que había impresionado contra el Manchester City. La fragilidad defensiva persistió y el delantero Muriqi anotó el 2-1 para sellar una derrota dañina para el equipo de Arbeloa, una derrota que merma significativamente sus posibilidades de seguir el ritmo del Barcelona en la carrera por el título.
Si el Barcelona vence al Atlético de Madrid esta noche, el Madrid quedará a siete puntos del liderato cuando resten ocho partidos. Quizás lo más preocupante sea el momento: este revés contribuye poco a la confianza de cara al decisivo choque de la Liga de Campeones contra el Bayern Munich en el Bernabéu el martes.








