Esta solía ser la métrica universal para medir la fuerza, pero para esta generación parece ser el peso muerto. A mi edad no hago ninguna de las dos cosas (tengo más de 50 años) porque mi prioridad es la salud de las articulaciones, así que me quedo con mancuernas y máquinas e intento llegar al fallo con las repeticiones.
En mi mejor momento, el banco máximo fue 315 para tres repeticiones; espalda plana, pies en el suelo, sin apoyar el pecho (sino un pequeño rebote) y sin sostenerlo en la parte superior.
Dicho esto, siempre encontré que una prensa militar fuerte era más impresionante.
Extraño el peso más pesado, es difícil estar rodeado de chicos más jóvenes tocando heavy metal y no sentir la necesidad de hacerlo. El miedo paralizante a sufrir una lesión me hace reflexionar.
¿Qué hay de ustedes?








