Pedrinho, presidente del Vasco (Divulgación/Vasco)
Vasco da Gama inició un nuevo movimiento interno que podría cambiar significativamente su estructura administrativa. Un grupo de asesores, formado por miembros de la situación y de la oposición, presentó un proyecto para reformar el estatuto con un enfoque en la modernización de la gobernanza.
El texto comenzó a elaborarse el año pasado y recientemente comenzó a circular entre benefactores, vicepresidentes y otros socios. Pese a los avances en la discusión, aún no se define la fecha de votación, lo que indica que el tema seguirá debatiéndose en las próximas semanas.
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Reducir la participación en el SAF está en el centro de la propuesta
Entre los puntos más relevantes está el cambio en la participación del club asociativo en la Sociedade Anônima do Futebol. Actualmente fijado en el 20%, la participación mínima se reduciría al 10% si se aprueba la propuesta. En la práctica, esto abriría espacio para la venta de hasta el 90% de las acciones del fútbol.
Este cambio ampliaría las posibilidades de negociación con los inversores. De hecho, el club ya mantiene conversaciones en curso con el empresario Marcos Lamacchia, lo que refuerza el contexto de reestructuración financiera y la búsqueda de nuevos aportes.
El fin de la cuarentena puede acelerar las transiciones internas
Otro punto relevante tiene que ver con la llamada “cuarentena” para los directivos. Según la norma actual, los miembros de la junta directiva deben esperar cinco años después de dejar sus cargos antes de asumir funciones remuneradas en la SAF.
Con el cambio propuesto, este requisito ya no existiría. Así, los directivos podrían migrar inmediatamente a posiciones en la estructura empresarial del fútbol, lo que tiende a hacer más ágil la transición entre la asociación y la SAF.
Posibilidad de cambios retributivos del modelo tradicional
Además, el proyecto también prevé retribuciones para puestos directivos, algo que actualmente no ocurre en el club. La propuesta establece que el presidente y los vicepresidentes pueden recibir salarios, siempre que haya dedicación exclusiva y previsión presupuestaria.
Los límites definidos siguen como referencia el techo del servicio público. El presidente podría recibir hasta el 80% de esta cantidad, mientras que los vicepresidentes generales tendrían derecho a hasta el 60%. Los vicepresidentes administrativos podrían alcanzar hasta el 50% del techo.
Los cambios reflejan momento de transformación en el club
Actualmente, el presidente Pedrinho ocupa el cargo sin remuneración. Sin embargo, el debate sobre la profesionalización de la gestión cobra fuerza a medida que el club busca una mayor estabilidad financiera y organizativa.
De esta manera, la reforma estatutaria propuesta surge como parte de un proceso de transformación más amplio. Aún sin una definición definitiva, el tema moviliza diferentes corrientes internas y debería influir directamente en los próximos pasos del Vasco dentro y fuera del campo.








