El incidente ha provocado una disputa importante, y Bélgica ha expresado su frustración por el manejo del asunto. Su apelación fue rechazada por la FIFA y luego prometieron impugnar el fallo durante “las próximas horas, días y meses”. Ahora, se afirma que Inglaterra podría presentar su propia apelación en un esfuerzo por anular la tarjeta roja de Quansah.
El artículo continúa a continuación.








