Las esperanzas persistentes del Real Madrid de montar un desafío tardío por el título de La Liga se desvanecieron el viernes pasado cuando empataron 1-1 ante el Real Betis.
Después de tomar ventaja en la primera parte gracias a Vinicius Jr., el equipo de Álvaro Arbeloa concedió el empate en el tiempo añadido, anotado por Héctor Bellerín.
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Sin embargo, el Real Madrid tuvo quejas por el gol del empate. Tras el partido, Arbeloa argumentó que hubo una falta de Antony sobre Ferland Mendy en la preparación, y que el defensa acabó en el suelo antes de la portería.
La CTA desestima las quejas del Real Madrid
Pero el Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha avalado la decisión del colegiado respecto a la denuncia realizada por el Real Madrid en su partido contra el Real Betis.
La CTA revisó la obra en su programa “Tiempo de Revisión” y concluyó que la decisión tomada durante el partido fue correcta.
Según el análisis, para que una falta que implica sujetar sea punible, debe haber un agarre claro con una relación directa de causa y efecto entre la acción del atacante y la caída del defensor.
El Real Madrid no se mostró contento con el gol de Bellerín. (Foto de Fran Santiago/Getty Images)
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El comité afirmó que “la conclusión es leve y abierta a interpretación, y no existe una relación clara de causa y efecto”. Como resultado, se consideró correcta la decisión dentro del campo del árbitro César Soto Grado de permitir que el juego continuara.
Asimismo, también consideró que el VAR, Pablo González Fuertes, había actuado correctamente al no intervenir, al considerar que la situación era subjetiva.
La CTA no abordó otros incidentes del partido, incluida una apelación anticipada de penalti del Betis relacionada con una posible mano de Brahim Díaz, ya que el contacto con el hombro no constituye una mano punible.
Asimismo, un recurso posterior del Real Madrid por una mano de Ricardo Rodríguez fue desestimado.
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Incluso sin el fuera de juego de Jude Bellingham, que invalidó la secuencia, el contacto no se consideró punible debido a la proximidad del disparo y a la ausencia de una posición antinatural del brazo.
Fuente: Mundo Deportivo








