La UEFA apoya la ampliación del Mundial de Clubes a 48 equipos

Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Foto Alamy.

La FIFA siguió adelante con uno de los proyectos más ambiciosos del fútbol internacional tras recibir una señal positiva de la UEFA para ampliar el Mundial de Clubes. El entendimiento marca un cambio político relevante entre las entidades que controlan el deporte. Entre bastidores, los líderes evalúan que el acuerdo representa un intento de estabilizar el calendario global y reducir los conflictos institucionales. La propuesta prevé una mayor competencia en la edición de 2029, pero preserva límites considerados esenciales por los europeos.

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La UEFA cambia de posición y allana el camino para un nuevo formato

La UEFA ha decidido apoyar la ampliación del Mundial de Clubes a 48 selecciones, siempre y cuando el torneo no se celebre cada dos años. Antes, la entidad europea se resistió al proyecto porque entendió que el cambio podría restar relevancia a la Liga de Campeones.

Ahora, sin embargo, el panorama político ha cambiado. El acercamiento entre los presidentes Aleksander Ceferin y Gianni Infantino contribuyó directamente al avance de las negociaciones. Así, la entidad europea empezó a ver la ampliación como un ajuste controlado, y no como una amenaza directa a sus competiciones.

Además, los directivos consideran que limitar la frecuencia del torneo reduce los impactos en el calendario y evita un desgaste excesivo de los deportistas.

Propuesta previa para una edición bienal

Durante las reuniones celebradas en Miami el año pasado, los representantes del Real Madrid abogaron por que el Mundial se celebre cada dos años. Sin embargo, la idea encontró una fuerte oposición tanto de la UEFA como de las ligas nacionales europeas.

Así, el modelo bienal rápidamente perdió fuerza. La FIFA empezó entonces a centrar sus esfuerzos únicamente en aumentar el número de participantes, considerada una alternativa políticamente más viable.

Al mismo tiempo, el abandono oficial del proyecto de la Superliga europea por parte del Real Madrid ayudó a reducir las tensiones institucionales. El gesto señaló una mayor alineación entre los grandes clubes y las entidades que controlan el fútbol mundial.

La expansión busca incluir más clubes europeos

La FIFA ya se planteaba ampliar el torneo desde la última edición disputada en Estados Unidos. La principal motivación era asegurar la presencia de más gigantes europeos, luego de que clubes como Barcelona, ​​Liverpool y Manchester United quedaran fuera de la competencia.

Con el nuevo formato, el número de representantes de la UEFA podría aumentar de 12 a 16 equipos en 2029. En consecuencia, los clubes europeos deberían ser los principales beneficiarios económicos.

En la edición anterior, por ejemplo, el Chelsea recibió alrededor de 85 millones de libras por ganar el título, de un total de premios de 774 millones. Por tanto, la ampliación tiende a aumentar aún más el peso económico del torneo en el calendario internacional.

Aún quedan desafíos legales

A pesar de los avances políticos, el proyecto aún enfrenta obstáculos fuera de las negociaciones deportivas. Un grupo que representa a las ligas europeas presenta una demanda ante la Comisión Europea cuestionando las decisiones relacionadas con el calendario internacional.

El proceso involucra directamente al Mundial de Clubes y analiza posibles impactos en las competiciones nacionales. Aun así, dentro de la UEFA existe una evaluación cada vez mayor de que la ampliación a 48 clubes crea menos desequilibrio que un torneo celebrado con mayor frecuencia.

Todavía existen preocupaciones sobre la concentración financiera en el fútbol europeo. Sin embargo, los funcionarios consideran que el acuerdo actual representa un compromiso aceptable entre los intereses comerciales y deportivos.

La relación entre FIFA y UEFA vive un momento de tensión

El nuevo posicionamiento también simboliza una fase más estable entre la FIFA y la UEFA después de años de fricciones públicas. En 2025, la relación alcanzó su punto más crítico cuando los líderes europeos abandonaron un congreso de la FIFA en protesta por las demoras de Infantino.

Desde entonces, ambas partes han comenzado a buscar una mayor cooperación institucional. Con elecciones programadas para el próximo año en ambas entidades, los aliados de los presidentes creen que un período de estabilidad redunda en beneficio político de todos los involucrados.

Mientras tanto, la organización de la edición de 2029 ya empieza a tomar forma. España y Marruecos aparecen como favoritos para albergar el torneo, que también serviría de preparación para el Mundial de 2030.