En las imágenes de la cámara de árbitros, se podía ver a Bellingham estrechando la mano del árbitro antes de decir: “Algunas impactantes, pero todo lo mejor”, antes de sucumbir a las lágrimas después de que el equipo de Thomas Tuchel saliera con un wimper.
En total, Argentina cometió 12 faltas solo en el primer tiempo contra los Tres Leones, pero solo recibió una tarjeta amarilla. Continuarían concediendo 15 en total en un feroz encuentro contra feroces rivales.
Bellingham fue derribado al suelo en cuatro ocasiones, mientras buscaba montar contraataques. La frustración del as del Real Madrid por el planteamiento físico del argentino quedó clara para todos, que intentaron frenarle a toda costa.
Los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez en los últimos diez minutos del partido aseguraron su lugar en la final de la Copa del Mundo, después de que Anthony Gordon le diera la ventaja a Inglaterra en el minuto 55.
Bellingham anotó su séptimo gol del torneo de manera excelente, anotando el sexto de Inglaterra en la victoria por 6-4 sobre Francia en el play-off por el tercer puesto. Al hacerlo, se convirtió en el primer inglés en marcar siete goles en un solo Mundial.
Mientras tanto, Argentina cayó 1-0 ante España en la final del Mundial. Hubo escenas feas después del pitido final, cuando varios de sus jugadores provocaron una pelea, lanzando puñetazos y peleándose con sus homólogos españoles.








