El defensa argentino Lisandro Martínez ha explicado que la plantilla estaba concentrada en agradecer a su afición mientras España levantaba el trofeo del Mundial. El equipo ha sido criticado por dar la espalda a la entrega del trofeo tras la derrota por 1-0.
El gol de Ferran Torres en el minuto 106 marcó la diferencia entre ambos equipos. Se produjo después de que Argentina se quedara con 10 hombres justo antes de la prórroga.
Argentina ha sido criticada por su forma de afrontar los partidos, así como por su comportamiento tras la final. Pero Martínez ha saltado a defender las acciones.
“La imagen donde aparecimos de espaldas a la cámara fue porque nos quedamos cantando con nuestra afición”, dijo, vía Goal. “Fue una muestra de respeto hacia la afición argentina, no podíamos irnos.
“Después de la final saludamos a todos los jugadores y al cuerpo técnico español”.
El incidente no fue el único de la final por el que Argentina fue criticada, con momentos de polémica posteriores al partido que surgieron en la cabeza. La FIFA continúa investigando el incidente que involucró a varios jugadores y miembros del personal argentino tras el pitido final después de la prórroga.
Inicialmente se pensó que Leandro Paredes habría recibido una tarjeta roja por su participación en el Melee, pero eso no ha quedado registrado en el sitio web de la FIFA. Sin embargo, Martínez ha defendido a sus compañeros.
“Tengo sentimientos encontrados. Me da un poco de rabia porque no tienen base para generar ese odio”, afirmó.
“Dicen que somos arrogantes, pero tal vez eso dice más de la gente que dice esas cosas que de nosotros. Siempre hemos sido respetuosos con nuestros oponentes”.
Los comentarios se producen después de que el centrocampista del Chelsea Enzo Fernández, expulsado en la segunda parte de la final, elogiara al equipo por jugar con “orgullo” y “humildad”.
“A medida que pasa el tiempo, te das cuenta de que hay algo mucho más grande que un simple resultado”, escribió en las redes sociales.
“Durante años, este grupo nos ha representado de la mejor manera posible, nos enseña que competir no se trata sólo de ganar, sino de darlo todo por la camiseta y nunca rendirse.
“Ha sido un privilegio ser parte de un grupo que siempre dio un paso adelante, compitió al más alto nivel y defendió estos colores con orgullo, humildad y compromiso”.








